Serpa vs. Aguilar, dos pesos pesados tras la Gobernación de Santander

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Hugo Aguilar y Horacio Serpa se pelearán voto a voto las próximas elecciones para la Gobernación de Santander. Ambos quieren dejar a sus herederos al frente del departamento que ya tuvieron la oportunidad de gobernar. 

 

Hasta hace un mes, en Santander el nombre del próximo Gobernador se daba casi por descontado. El anuncio de Hugo Aguilar de que aspiraría otra vez a ese cargo complicaba las pretensiones de cualquier otro candidato. Sin embargo, el 31 de enero la Procuraduría lo inhabilitó por 20 años porque consideró que Aguilar se alió con los paramilitares para ser elegido Gobernador en 2003 y unas semanas después, el video del soborno del abogado Ramón Ballesteros lo salpicó por carambola. Entonces, el ex coronel que disparó la bala que mató a Pablo Escobar tuvo que declinar su aspiración.

Pero el descarte de Aguilar como candidato no significa para nada su salida del ruedo político. Por el contrario. Él sigue siendo dueño de sus votos y con ellos, cualquiera podría considerarse ganador. Y para valorizar aún más esos votos, Aguilar recibió el sábado pasado el "espaldarazo" del ex presidente Álvaro Uribe, quien le abrió los micrófonos en su taller democrático en Bucaramanga. Y el Coronel (r) lo aprovechó. Uso el escenario con más de mil personas para defender su causa, asegurar que la decisión del procurador Alejandro Ordóñez fue orquestada como una venganza política, y que en todo caso, eso no lo iba a sacar del ruedo político.

Aguilar terminó su intervención e inmediatamente los aplausos retumbaron en la Plaza de Ferias. De pie, los asistentes al taller de Uribe ovacionaron al exgobernador, lo que confirmó por qué todos quieren sus votos.
 

 

La herencia de Convergencia
Los herederos políticos del ex gobernador Hugo Aguilar  están hoy en el Congreso y por eso para reemplazarlo en su intención de aspirar de nuevo, salió el nombre de su hijo Richard Alfonso.

 

En las elecciones de 2003, el coronel (r) Hugo Aguilar obtuvo más de 300 mil votos y fue elegido Gobernador por Convergencia Ciudadana. Fue la época de mayor auge de ese partido que después, en las elecciones para Congreso, se consolidó en varias regiones del país.

A esos votos que logró en las urnas, Aguilar supo sumarles más adeptos a través de consejos departamentales –muy a la usanza de los consejos comunales de Uribe–. En ese recorrido, municipio por municipio, atendió personalmente las peticiones de los habitantes de la provincia que vieron satisfechas muchas de sus necesidades tras las tragedias invernales y con la construcción de vías terciarias que por años habían pedido a sus gobernadores.

Sin embargo, esos votos no fructificaron en las elecciones de 2007, pues su ahijado político, el ex secretario de Gobierno de Aguilar, Didier Alberto Tavera, no alcanzó los 300 mil votos y perdió en la contienda con el liberal Horacio Serpa. Tavera hoy es representante a la Cámara por el PIN.

Este revés no significó que Aguilar haya perdido los votos sino más bien que Tavera no lo representaba y el pueblo no lo sentía cercano. Además, esa candidatura se vio afectada por las graves denuncias sobre presuntas relaciones de Tavera con los paramilitares y la herencia de su padre que fue condenado por narcotráfico hace un par de décadas.

En la campaña para Congreso, cuando Convergencia Ciudadana se convirtió en el PIN, el ex senador santandereano Luis Alberto Gil y Hugo Aguilar, con quien había fundado el PIN, se distanciaron. Se dice que por la unión de Aguilar con el ahora preso senador Juan Carlos Martínez. Aguilar obtuvo un cupo en el Senado, con su hijo Mauricio Aguilar, y otro en la Cámara, con Didier Tavera.

La distancia entre Aguilar y Gil aumentó y el coronel (r) se retiró del PIN. Y en su búsqueda de otro partido consiguió el respaldo del expresidente Álvaro Uribe. Fue él quien logró que el partido de la U le diera el carnet y así comenzó a gestar su nueva campaña para la gobernación. Pero los líderes de este partido en el departamento se opusieron y una de las principales cabezas de la U en Santander, la ex ministra de Uribe, Marta Pinto de De Hart, amenazó con retirarse, en compañía de un grupo de copartidarios, si Aguilar militaba en ese partido.

Aguilar se fue de La U pero no se rindió. Y anunció que haría su campaña apoyado por las firmas de los santandereanos. Recogiéndolas estaba cuando la Procuraduría lo destituyó.

El coronel (r) Aguilar no ha hecho público qué va a hacer de ahora en adelante. Se dice que piensa lanzar al ruedo a su esposa o a su hijo Richard Alfonso Aguilar, que hoy oficia como Cónsul en Chile. Pero también podría hacer coalición con otro partido, probablemente la U, que se reunió el fin de semana pero no escogió aún candidato para respaldar.
 

 

La pelea del trapo rojo
El candidato del gobernador Horacio Serpa es su ex secretario de Gobierno, Luis Fernando Cote. Sin embargo, en la provincia es poco conocido tanto por la clase política como por los líderes regionales.

 

Hasta los liberales más comprometidos dudaban de su capacidad para alcanzar a Aguilar y así mantener el poder que lograron en 2007, cuando Horacio Serpa logró la Gobernación con 487 mil votos. Pero reconocen que ahora, sin Aguilar en el medio, sí tienen posibilidades de mantener el cargo.

El problema es el candidato de Horacio Serpa. Su ex secretario de Gobierno, Luis Fernando Cote, no es cercano a la clase política ni tampoco a la gente de la región. Fue Alcalde de Bucaramanga en 2000 y después perdió las elecciones a la Cámara de Representantes.

Para los congresistas liberales más votados es obvio que la campaña de Cote en los municipios santandereanos tendrán que hacerla ellos, desde presentar al candidato a los posibles votantes hasta intentar ganar los votos de las zonas que logró consolidar el coronel Aguilar.

Y esa es la parte más difícil porque se trata de las provincias de Vélez –donde nació Aguilar– García Rovira y el Magdalena Medio, que en los últimos años han votado por los candidatos salidos de Convergencia.

En lo que coinciden los políticos santandereanos consultados por La Silla Vacía es que, con la salida del escenario de Hugo Aguilar, la campaña se “abarató”. Esa afirmación está motivada por las millonarias campañas que desde 2000 realizó Convergencia Ciudadana en Santander. Desde esa época se habló de una “tula” de plata que se repartía por todos los municipios, especialmente los de mayor influencia paramilitar.
 

 

La división liberal
Luis Francisco Bohórquez es liberal y ya perdió una vez en su aspiración por llegar a la Gobernación de Santander. Precisamente, contra Hugo Aguilar. 

 

Pero además de intentar ganar los votos de Aguilar, el Partido Liberal tendría que superar sus divisiones si quiere conservar la Gobernación.

Recién se anunció la candidatura de Cote, en la que Serpa está empeñado –a pesar de los consejos de varios amigos–, se conoció una impugnación por parte de un miembro del Partido. El documento que llegó a manos del jefe del Partido Liberal, Rafael Pardo, asegura que Cote está inhabilitado para ser Gobernador porque reemplazó a Horacio Serpa dentro de los 24 meses anteriores a la fecha en que tendría que inscribirse como candidato.

Y sumado a ello está la pretensión de Luis Francisco Bohórquez de competir también por la Gobernación por el Partido Liberal. Bohórquez ya fue candidato a la Gobernación, precisamente en 2003 cuando Hugo Aguilar fue elegido Gobernador. En ese momento la diferencia de votos fue de casi 30 mil votos.

A “Lucho” Bohórquez los políticos cercanos a Serpa le han recomendado que se retire, pero se niega a hacerlo porque cuenta con el apoyo de algunos congresistas que prefieren a alguien que ya conoce la región y que ya demostró que tiene votos, y no a Cote a quien sienten que “tendrían que hacerle la tarea”.
 

 

En río revuelto
Hace tres elecciones regionales, Plinio Silva compitió por la Alcaldía de Bucaramanga frente a Luis Fernando Cote. Y hoy podría ser uno de los aspirantes a la Gobernación.

 

Y en medio de esta disputa, comienzan a surgir otros nombres que quieren aspirar a la Gobernación y que garantizan que recogerían los votos de Hugo Aguilar en las provincias de Vélez, García Rovira y el Magdalena Medio, los emporios del Coronel.

Es el caso del liberal Plinio Silva que fue candidato a la Alcaldía de Bucaramanga contra Luis Fernando Cote, en el año 2000 y perdió.

Para algunos liberales tradicionales, Silva sería el personaje que podría unir los votos de su partido y a la vez arañar los de Hugo Aguilar, pues también nació en la provincia de Vélez y se ha movido durante largo tiempo en la zona de la Provincia de Soto.

La campaña en Santander está comenzando, pero los episodios alrededor de Hugo Aguilar la calentaron temprano. Falta ver si el aval que el ex presidente Uribe le había entregado al hacerlo parte de la U y el espacio que le dio en su taller democrático este fin de semana significan un guiño para el candidato que escoja el Çoronel, sea cual sea.
 

 

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