Si Zuluaga regresa, hay un terremoto en el No

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Sin definir aún cuál será el camino tras el archivo de su investigación, Zuluaga ya produce impacto dentro y fuera del uribismo.

La decisión del Consejo Nacional Electoral de archivar el caso contra el excandidato presidencial uribista Óscar Iván Zuluaga por el presunto ingreso de 1 millón 600 mil dólares a su campaña en 2014 por parte de Odebrecht le da vía libre para retomar su aspiración presidencial. Si lo hace, causaría un terremoto en la coalición del No y cambiaría el escenario para el 2018.

La ponencia del magistrado conservador Carlos Camargo dice que luego de siete meses de investigación nunca encontró la prueba reina de que Odebrecht le pagó al asesor brasileño de la campaña de Óscar Iván, Duda Mendoza. Camargo tenía que determinar si existía una prueba de que entró esa plata a la campaña, y que en efecto Odebrecht la pagó, como dijo Duda a la revista Veja en febrero de este año.

La ponencia fue aprobada por seis magistrados: Alex Vega y Luis Bernardo Franco de La U; Héctor Elí Rojas y Emiliano Rivera del liberalismo, Felipe García del uribismo y el propio Camargo.

El magistrado de los verdes y el Polo Armando Novoa estaba recusado para el caso y no participó, y salvaron el voto las magistradas Ángela Hernández (cercana al procurador Alejandro Ordóñez) y Yolima Carrillo de Cambio Radical, el partido de Germán Vargas Lleras, uno de los perjudicados si su contendor en el uribismo es Zuluaga.

La resurrección

Con la decisión del CNE, Óscar Iván queda listo para retomar la campaña que suspendió en marzo de este año cuando la entidad abrió la investigación a raíz de todo el escándalo de Odebrecht. En ese momento, como contamos el propio Álvaro Uribe le pidió a María del Rosario Guerra que arrancara la campaña en reemplazo de Zuluaga.

Suplir en la competencia uribista a un candidato como Zuluaga, que tiene más de 30 años de experiencia política, ha sido concejal, alcalde, senador, ministro de Hacienda de Uribe, y que en 2014 sacó 7 millones de votos (que aunque seguramente los jalonó Uribe, los sacó él), no fue fácil.

Por eso el propio Expresidente también le pidió a la senadora Paloma Valencia y el abogado Rafael Nieto que ampliaran el abanico de candidatos. Hasta ahora ninguno ha despegado.

Para arrancar, Óscar Iván tiene la estructura intacta que dejó hace siete meses, sobre todo en Valle y Caldas, donde tiene apoyos y acogida entre políticos y empresarios.  

“Somos muchos los que lo hemos esperado y ni siquiera hemos tomado partido por esperarlo”, nos dijo la zuluaguista Natalia Bedoya, quien hace parte de su grupo político.

”Somos muchos los que lo esperamos”

Natalia Bedoya, militante zuluaguista

Dentro de la bancada, senadores como Susana Correa en el Valle y Carlos Felipe Mejía de Caldas o representantes como Hugo Hernán González, en Caldas, no se fueron con otros candidatos uribistas a su espera. Además, mantiene apoyos dentro de la institucionalidad del partido que -como en 2014- lo catapultaron a la candidatura, como los directivos uribistas Fabio Valencia, José Felix Lafaurie y, más recientemente, su aliada caldense Adriana Gutiérrez que entró a la dirección.

En estos siete meses hizo recorridos en su natal Caldas y tuvo reuniones privadas con amigos, empresarios y políticos en las que, según nos dijeron dos zuluaguistas, confiaban en que podría volver y apoyarlo.

Cuatro personas del grupo que lo apoyan coinciden en que su campaña podría ser viable, toda vez que podría encarnar a la víctima del sistema judicial y del gobierno santista.

“Creemos que nos robaron la elección del 2014 con el caso hacker, que nos robaron el triunfo en el plebiscito en donde él fue líder del No y queremos que se reivindique”, nos dijo el concejal de Bogotá, Diego Molano, quien era su compromisario en las negociaciones uribistas para elegir al candidato del Partido.

Que Molano haya estado en esas negociaciones es otra prueba de que en todos estos meses Zuluaga estaba pensando que volvería a hacer campaña.

Aunque hasta ahora no se ha pronunciado sobre el tema (La Silla Vacía lo buscó pero no había respondido hasta el momento de publicar esta nota) y Uribe ha guardado silencio, la posibilidad latente de que vuelva a la campaña genera impactos dentro y fuera del uribismo.

El impacto

Aunque el regreso de Óscar Iván dependerá en últimas de que Uribe le dé el visto bueno, y ellos se habían alejado a raíz de la investigación, si lo hace tendrá un impacto grande a varios niveles en la coalición del No.

Para comenzar, es una pésima noticia para el senador uribista Iván Duque, que desde que se definió que la encuesta sería el mecanismo de selección del candidato uribista parecía el más seguro ganador.

Como Zuluaga ya fue candidato y obtuvo siete millones de votos, tiene un reconocimiento nacional que no tiene Duque (ni ninguno de los otros precandidatos), y en esa medida si se define candidato por encuesta o incluso por convención, el senador tiene las de perder frente a Zuluaga.

Para los demás aliados de la coalición del No también es una mala noticia. En particular para Marta Lucía Ramírez, que ante la falta de fuerza de los demás candidatos del Centro Democrático, se perfilaba como un buen plan B para Uribe.

 

Pero ahora competir con Óscar Iván tampoco le quedará fácil porque aunque ella podría encarnar mejor la bandera anticorrupción, Uribe ha dicho que en principio iría con un candidato de su partido salvo que no fuera realmente viable y ya Zuluaga demostró la vez pasada que lo era.

Más allá de la coalición del No, también cayó mal su resurrección en las huestes vargaslleristas. Como nos dijo alguien cercano al ex Vicepresidente “es más fácil pelear contra los enanos, que contra el que ya sacó siete millones de votos”.

La estrategia de Vargas de moverse a la derecha, como contó La Silla, buscaba pelearle a Uribe sus votos con un discurso similar sobre la amenaza castrochavista y el odio a las Farc. Si el que ya fue el ‘candidato de Uribe’ vuelve al ruedo, la ventaja de Vargas frente a los demás precandidatos uribistas que era, entre otras cosa, tener la experiencia en el Estado podría palidecer frente al discurso de víctima de la justicia y de Santos que seguramente esgrimirá Zuluaga (quien también puede hablar de su experiencia).

Especialmente, porque seguramente dirá que le robaron las elecciones en 2014 con el escándalo del falso hacker y que quienes lo hicieron fueron Santos y Vargas Lleras, su fórmula vicepresidencial.

Obviamente, esto no quiere decir que Zuluaga no tenga debilidades.

Sin nada ganado

Por un lado que su hijo David, gerente de su campaña en 2014, siga involucrado en la investigación de la Fiscalía por el caso del supuesto hacker que está condenado por entregarles información reservada de seguridad nacional, le crea una vulnerabilidad personal y familiar que le puede estallar en cualquier momento de la campaña. Y como también está investigado el 'asesor espiritual' de su campaña Luis Alfonso Hoyos, que está prófugo de la justicia del 2016, en caso de que llegue a ser condenado en los próximos meses podría crearle un ruido a su alrededor que no tienen sus más fuertes competidores dentro del Centro Democrático, a excepción de Luis Alfredo Ramos.

Uribe ya dijo que no quería tener candidatos sub júdice dentro de su campaña. Y aunque directamente Zuluaga no lo está, el problema de su hijo y colega de campaña podría ser usado por Uribe como argumento si decide que no es su candidato.

”Tiene una base regional que le pide que regrese”

Diego Molano, compromisario de Zuluaga

Además, que el CNE le archive la investigación por Odebrecht no lo hace inmune a las críticas de sus posibles rivales por ese mismo tema, especialmente cuando se debió a un tecnicismo.  El asesor Duda sí dijo que le pagó Odebrecht para asesorar a Óscar Iván, pero no se pudo aportar ese testimonio como prueba al proceso porque Mendoza le dio esa declaración a la policía federal brasilera y no al Ministerio Público, que es el equivalente a la Fiscalía, entonces en principio no era una prueba válida para el derecho brasilero y por lo tanto tampoco la podían transferir a Colombia. Como los magistrados colombianos no pudieron obtener el testimonio directamente tampoco, quedó la duda y ante la duda decidieron archivar la investigación.  

Si entre los Ni-Ní y el Fiscal Néstor Humberto Martínez logran posicionar el tema de la corrupción como tema de campaña, Zuluaga tiene una vulnerabilidad mayor que cualquiera de los otros precandidatos de Uribe.

Por estas debilidades y porque retomar una campaña no es fácil ni barato, dentro de los círculos uribistas no descartan que Zuluaga apoye a su exfórmula vicepresidencial Carlos Holmes Trujillo, a quien lo une una amistad de hace años.

Una persona que lo escuchó del propio Zuluaga hace dos semanas, nos dijo que no descartaba a Carlos Holmes porque “el país tiene que quedar en manos experimentadas” en referencia a su exfórmula de 2014. El precandidato uribista nos dijo, a su turno, que con Zuluaga tiene una gran identidad y que "los amigos de Óscar Iván saben que yo soy amigo de él", en referencia a su cercanía y mutuo apoyo.  Pero una persona muy cercana a Óscar Iván dijo hace un par de semanas que el ex candidato de Uribe estaba esperando este fallo para volver con toda a la arena política.

De aquí hasta que tome una decisión, los ojos de la derecha estarán sobre Zuluaga.

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