Sube la presión para que la coalición de centro apoye la revocatoria de Quintero

Sube la presión para que la coalición de centro apoye la revocatoria de Quintero
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Esta semana la Registraduría avaló las firmas que recogió el comité que busca revocar al alcalde de Medellín. Y los candidatos de la coalición Centro Esperanza, que han sido críticos de Daniel Quintero pero que no se habían montado al bus de la revocatoria, están siendo presionados por la inminencia de la votación para asumir una postura.

No les resulta fácil. Porque si bien es cada vez más claro que en Medellín las campañas presidencial y legislativa se entrelazarán con la de la revocatoria, el sector que ha protagonizado el llamado a tumbar a Quintero es el uribismo.

Por lo tanto, si el centro entra a la revocatoria le daría juego al discurso, compartido por Gustavo Petro y por Quintero, que busca igualar al fajardismo (o al centro en general) y a la derecha.

El dilema es claro, y lo van a tener que resolver en los próximos días.

Sergio Fajardo llegó anoche a Medellín y se reunirá con su equipo de campaña para discutir este tema. Y también anoche el equipo de Dignidad, del precandidato Jorge Robledo, hizo una asamblea en la que comenzaron a discutir cómo entrar a la revocatoria, aunque no llegaron a una decisión aún.

Alejandro Gaviria entró esta semana al debate por primera vez con una publicación en la que criticó al alcalde por su pelea con los empresarios paisas. Sin embargo, su asesora Marla Gutiérrez aclaró que “el comunicado da una opinión sobre las acciones del alcalde, pero la campaña no se va a referir por el momento sobre si se apoya o no se apoya la revocatoria”.

“Para el uribismo y el petrismo es muy sencillo meterse a la revocatoria, porque coincide con sus respectivos proyectos políticos. Para Dignidad no. Igual, consideramos que así nos cueste electoralmente debemos tomar partido”, dice Luis Peláez, diputado de Dignidad y quien ha sido uno de los críticos más visibles de Quintero.

Agrega, sin embargo, que “no vamos a salir con el uribismo a decir que Quintero es socialista. A Medellín le falta una tercera vía. Nos vamos a meter, pero con una narrativa distinta a la del Centro Democrático”.

El intento por desuribizar la revocatoria

Varios de los líderes en Antioquia de la coalición Centro Esperanza dijeron que están teniendo reuniones esta semana para decidir cómo entrar a esta elección.

“Le sugerí a la Coalición de la Esperanza que tenemos que dar ese debate, que quedarnos callados no es una opción”, dice el candidato a la Cámara de la coalición Centro Esperanza Daniel Carvalho, fórmula de Humberto De la Calle.

Un primer puente para entrar al debate han sido conversaciones con Juan David Valderrama, excandidato a la Alcaldía en 2019, que fue apoyado por el empresariado paisa y es una de las pocas figuras fuera del uribismo que ayudó a recoger firmas para sacar a Quintero.

Valderrama fue parte del gabinete de Federico Gutiérrez en su alcaldía, pero desde 2018 se ha alejado de él y ahora hace parte de la Coalición Centro Esperanza, en la que apoya a Alejandro Gaviria. Es, además, primo de Sergio Fajardo.

Carvalho, quien también fue aliado de Gutiérrez en su primer periodo como concejal y luego se unió al centro, dijo que “he hablado bastante con Valde. Coincidimos en que esto no puede ser un tema uribista”.

Carvalho cree que la revocatoria puede ser una oportunidad para encontrar el espacio que el centro ha perdido en Medellín.

Más allá del peso de Fajardo en este departamento en las elecciones presidenciales de 2018, esta relevancia no se tradujo luego en lo regional. En 2019, su candidata a la Alcaldía de Medellín, Beatriz Rave, sacó 14.000 votos, el 1,8 por ciento del total. Valderrama, la otra apuesta del centro, sacó solo 22.000 votos, el 2,8 por ciento del total.

Otro factor que obliga al centro a tomar una postura es que la narrativa del alcalde contra el empresariado paisa interpela directamente a Fajardo, que como alcalde y gobernador fortaleció la alianza público-privada en el departamento.

Sin embargo, más allá de las figuras individuales que ya están jugadas con la revocatoria en el centro, en las campañas de la coalición aún no han definido la estrategia para entrar a ese pulso.

La razón de la cautela es que entrar de lleno los obligaría a hacer equilibrismo entre el uribismo y el antiquinterismo, y puede reforzar la narrativa petrista –alentada por Quintero– que iguala al centro con la derecha.

“Entiendo todos los riesgos. Que los uribistas pueden gritar más duro que nosotros, que Quintero puede envalentonarse si gana, pero no puedo pasarme estos meses señalando el clientelismo y la politiquería de Quintero y, cuando llaman a las urnas, hacerme el loco. Quien sea coherente tiene que pronunciarse”, dice Santiago Londoño, exsecretario de Gobierno de Fajardo cuando fue gobernador y una de las figuras de centro que ha dicho abiertamente que apoyará la revocatoria.

El tema obligado

“Hoy en Medellín no se habla de campaña al Congreso, ni de campaña a la Presidencia, solo hay campaña a la revocatoria”, dijo el concejal uribista Alfredo Ramos, exrival de Quintero en las elecciones de 2019.

El propio alcalde ha puesto el tema como una prioridad. En su entrevista con la revista Semana el domingo pasado dijo que sus encuestas internas señalan que “será una elección muy apretada. Se va a ganar o se va a perder por 5.000 votos”. Además, en la misma entrevista dijo que hizo una vaca con sus secretarios de cerca de 100 millones de pesos, de su plata, para revisar las firmas que recogió el comité de revocatoria.

Medellín se encamina a una elección en la que el primer filtro será la posición de los candidatos sobre la revocatoria, independiente de si aspiran al Congreso o a la Presidencia.

En ese mapa, los libretos más fijos los tienen la derecha y la izquierda. El uribismo y el sector del candidato presidencial Federico Gutiérrez participaron de la recolección de firmas y ahora han alineado parte de sus campañas con la invitación a sacar a Quintero.

Julia Correa, candidata al Senado del Centro Democrático, dijo que hace varios meses han trabajado con exfuncionarios de Gutiérrez como Manuel Villa, Humberto Iglesias y Santiago Gómez en la recolección de firmas. Y Hernán Cadavid, cabeza de lista a la Cámara del uribismo en Antioquia, dijo que “sin duda la campaña al Congreso se verá atravesada por la revocatoria. Y mi decisión es impulsar la salida de Quintero, eso seguro ayudará a movilizar nuestros votantes”.

En la izquierda, la apuesta es clara a favor de Quintero. La lista cerrada al Congreso del Pacto Histórico, la coalición liderada por Gustavo Petro, consolidó una alianza con el alcalde. Álex Flórez, exconcejal y amigo cercano del alcalde, quedó en el puesto 11 de la lista al Senado y en la cabeza de lista en la Cámara es Alejandro Toro, otro aliado de Quintero.

Entre esos dos bandos tan fijos, el centro, crítico de Quintero pero a la vez rival del uribismo, intenta encontrar un espacio.

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