Tras portazo de Fajardo a Gaviria, se abre el juego de coaliciones en el centro

Tras portazo de Fajardo a Gaviria, se abre el juego de coaliciones en el centro
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Alejandro Gaviria, Sergio Fajardo, Dilian Francisca Toro, Juan Carlos Echeverry, Fico Gutiérrez y Enrique Peñalosa.

Minutos después de que la Coalición de la Esperanza le cerró las puertas a Alejandro Gaviria, el exministro santista y también aspirante a la Presidencia, Juan Carlos Echeverry, invitó a Gaviria a unirse a la "Coalición de la Experiencia" junto con Enrique Peñalosa y Federico Gutiérrez

La Coalición de la Experiencia es por ahora un trino que Echeverry se sacó del sombrero. Pero el ruido que ha generado pone de presente que si Sergio Fajardo cierra con llave la Coalición de la Esperanza, se abre un espacio que la centro derecha puede aprovechar para reeditar el triunfo que tuvo Iván Duque en 2018.

El humo de Echeverry

Juan Carlos Echeverry arrancó su campaña hace cuatro meses y está haciendo toda la tarea: lleva poco más de 500 mil firmas, tiene financiación y tiene iniciativa mediática. Sin embargo, es cada vez más evidente que el Partido Conservador por el que aspiraba a competir escogerá a David Barguil como su candidato.

Esto deja a Echeverry —que aún es un desconocido en la opinión pública— sin el vehículo que había escogido para llegar a la Casa de Nariño. Y de ese vacío surgió, de manera improvisada, su propuesta de la "Coalición de la Experiencia".

Su idea es la unión de personas que hayan tenido experiencia en lo público y que "los votantes puedan escoger un grupo de gente que sabe gobernar y ha dado resultados".

Planteó la idea sin haber hablado previamente con la mayoría de ellos. De hecho, el día anterior había hablado con Fico Gutiérrez y ni siquiera le mencionó la idea de la coalición en la que lo incluyó al día siguiente. Tampoco consultó antes a Alejandro Gaviria, quien rechazó de plano la idea.

Aún nadie se monta a ese bus, como el mismo exministro nos dijo: "Hasta que no nos reunamos y no haya una manifestación de unidad y solidaridad es una idea todavía. Cada día tiene su afán y cada precandidato tiene sus tiempos. Creo que llegaremos tranquilamente a converger".

Le anima que vio en redes y medios "una buena aceptación: a la gente le gustó el concepto".

Todavía las piezas se están moviendo y lo estarán hasta el 13 de diciembre, cuando tienen que oficializar las consultas en la Registraduría.

Pero el ruido que ha generado la idea de Echeverry ha resucitado la idea de que además de las consultas del Pacto Histórico de Gustavo Petro, de la derecha de Álvaro Uribe y de la Coalición de la Esperanza de Fajardo puede surgir una cuarta de la centro-derecha que puede quitarle el segundo puesto tanto a los de centro como a los uribistas.

Puesto que en los cálculos de Echeverry todavía no está previsto hablar con Uribe. El Centro Democrático arrancará sus encuestas en 10 días para anunciar a su candidato el próximo 22 de noviembre. Dependerá de quién gane para entrar a conversar.

"Yo tampoco soy el portero de la coalición", dice Echeverry. "Ni yo los he buscado, ni ellos me han buscado, ellos deben definir la línea por donde se van y hay que esperar el humo blanco".

Las opciones de Gaviria

Aunque la invitación de Echeverry le abría una puerta a Alejandro Gaviria después del portazo de Fajardo, Gaviria se resistió a entrar. Dijo que "no hay nada que nos una programáticamente".

En la campaña de Gaviria dicen que la coalición debe mantener una coherencia ideológica, pero también temen ser instrumentalizados para servirle en bandeja de plata a Uribe y Duque un trampolín para apropiarse del centro vía la entrada de Federico Gutiérrez.

"Con Fico hay un debate de otra naturaleza, creo que él será el candidato del Gobierno, del Centro Democrático. Y no quiero que ese centro sea un trampolín para la continuidad", dijo Gaviria en un encuentro con Superamigos de La Silla.

Gaviria está buscando armar una coalición grande de centro y para ello está en conversaciones con el Nuevo Liberalismo de Juan Manuel Galán; con La U de Dilian; con Cambio Radical, vía Peñalosa y con los Verdes, vía Carlos Amaya. Confían en que si los suben a ellos en ese bus y si mejora su desempeño en las encuestas, al final la Coalición de la Esperanza se sumará a esta coalición de centro.

Tampoco descartan una nueva sentada con la Coalición de la Esperanza. "No queremos cerrar ninguna puerta", dijo Gaviria en relación con esa alianza.

Tienen pocas semanas para armar algo, pero su objetivo más que armar una coalición anti-Petro es armar una coalición "progresista, liberal y pragmática".

El camino de Peñalosa

El único que está realmente entusiasmado con la Coalición de la Experiencia es el exalcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa.

Él viene recogiendo firmas, pero lo que quisiera es contar con el aval de Cambio Radical. En el partido de Vargas Lleras, el exministro David Luna ha venido impulsando la idea de dárselo, pero como aún varios mantienen la ilusión de que Álex Char o el mismo Vargas Lleras se lancen a la Presidencia, ese aval todavía sigue en veremos.

(Char le dijo a La Silla que no se lanzaría y Vargas Lleras le ha dicho a cercanos que sólo lo haría si lo "ungieran" para salvar al país de Petro).

A Peñalosa le gustaría una coalición como la que plantea Echeverry, en la que estén además Alejandro Gaviria, Federico Gutiérrez. Y hace unas semanas le sugirió montar a ese bus a Dilian Francisca Toro, quien relanzó la imagen de La U virando hacia el centro.

Teniendo en cuenta que ninguno de los precandidatos que recoge firmas —salvo Rodolfo Hernández— está pensando en armar listas al Congreso, tener una con la maquinaria de La U podría sumar votos para una eventual consulta.

Si esta coalición no cuaja, Peñalosa tiene dos opciones: subirse en una de centro que logre armar Alejandro Gaviria con el Nuevo Liberalismo y La U (teniendo en cuenta que el exministro de Salud ha dicho que Fico y Echeverry no le parecen suficientemente liberales) y subirse a la de derecha que converja alrededor de Uribe.

Pero él ha dicho que preferiría una sin Uribe en la primera vuelta, aunque tampoco es una línea roja para él. Su principal objetivo es evitar que Petro llegue a la Presidencia.

El camino de Dilian

Dilian Francisca Toro está haciendo lo mismo que Echeverry: se ha reunido con el presidente liberal, César Gaviria; el exministro Germán Vargas Lleras, también con Fico y Peñalosa, la campaña de Alejandro Gaviria, Juan Manuel Galán y Rodrigo Lara.

"Ella a todos les dice lo mismo: que no será candidata y que su partido quiere juntarse a una coalición amplia", nos dijo una fuente que conoce de primera mano los encuentros que ha tenido la dirigente vallecaucana.

Y aunque son ejercicios paralelos, tiene un propósito similar al de Echeverry: tener la suficiente fuerza para derrotar en segunda vuelta a Gustavo Petro sin inscribirse en el uribismo pero contando con sus votos para el triunfo definitivo.

Toro dijo recientemente que no quiere una coalición "con los extremos", en referencia a Petro y a Álvaro Uribe.

Teniendo en cuenta que Dilian fue aliada de Uribe cuando fue presidenta del Senado y desde ahí creció su poder en el sector salud y en el Valle, la exclusión del Centro Democrático cayó mal en el uribismo.

Según nos dijo una fuente de La U, Uribe le hizo saber a Toro su incomodidad con la exclusión a través de un tercero conocido de ambos. En twitter, el senador uribista valluno Gabriel Velasco le sacó en cara que La U tenga cuotas en la alcaldía de Jorge Iván Ospina, un político de izquierda diciéndole que con "ese extremo" entonces sí cogobierna.

El camino de Fico

El exalcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, ha esquivado cualquier pregunta respecto a en qué coalición se ubicará.

Cuando Echeverry lo invitó a la Coalición de la Experiencia, dijo que Echeverry no le había consultado. "Tira eso en Twitter hablando de la Coalición de la Experiencia, y es válido, hace parte de la dinámica política", dijo. Y cuando La Silla le preguntó al respecto, dijo que con las únicas personas que ha hablado de armar una coalición son los exalcaldes Peñalosa y Char, pero que Char no ha vuelto a aparecer.

"Las coaliciones van a depender de quiénes sean los candidatos dentro de los partidos", dijo a La Silla. Y que su escenario por ahora son "mis firmas, mis firmas y mis firmas".

Dice que solo cuando las consiga y haya crecido en reconocimiento, pensará en coaliciones pero que desde ya está convencido de que podría estar en un grupo en donde haya diferencias mientras haya una convicción en defender "las libertades y la democracia. Porque ojo, hay unos riesgos mayores como Petro".

Qué haga Fico es clave porque el presidente Iván Duque no ha hecho ningún esfuerzo por esconder que él es su candidato y, como mostró La Silla, muchos en el uribismo lo ven a él como el gallo tapado de Uribe.

De hecho, ya varios lo catalogan como "el caballo de Troya" de Uribe en el centro y por eso, aspirantes como Alejandro Gaviria quisieran evitar que él participara en una consulta de centro.

En 2018 la ruta de éxito de Iván Duque fue precisamente moverse al centro para capturar una tajada de él cuando Fajardo vetó una alianza con Humberto de la Calle por los mismos motivos que ahora bloquea la entrada de Gaviria: el apoyo que tenía de César Gaviria y el Partido Liberal.

Eso dividió al centro, y la mayoría de liberales y los demás partidos se fueron con Duque, que conquistó una parte significativa del centro. Fico podría reeditar ese camino.

¿En qué queda el uribismo?

En el Centro Democrático no les trasnocha la actual "ninguneada". Es leída por los congresistas como una táctica política de quienes buscan acaparar el centro político.

"Con el partido, hay prevención", reconoce el senador Jhon Harold Suárez. "Pero muchos de los prevenidos, como La U, crecieron con nosotros". "Pareciera que algunos se quieren apoderar del centro ubicando a los otros partidos en los extremos", dice el senador Nicolás Pérez.

Ambos consideran que una vez el uribismo defina a su candidato "habrá un nuevo momento político", como nos dijo Pérez, en los que sus 2.5 millones de votos en 2018 pesarán en la contienda de marzo.

En la eventualidad de que el candidato uribista sea el exministro Oscar Iván Zuluaga —quien tiene el respaldo de los congresistas— habría más posibilidades de tender puentes hacia la centro-derecha. Zuluaga dijo que buscaría ser un "componedor de esa coalición" de centro derecha en entrevista con La Silla.

Un panorama diferente ocurriría si la candidata del Centro Democrático es la senadora María Fernanda Cabal, que viene creciendo entre simpatizantes de derecha, pues sus posturas extremas generan recelo entre los políticos que buscan conquistar el centro.

En todo caso, Echeverry, Peñalosa, Dilian o Fico saben que aún si derrotan al uribismo en primera vuelta contarán con el millón y pico de personas que votarán por el que diga Uribe. Basta con tener a Gustavo Petro del otro lado. Por eso, ahora todos comienzan a mirar más hacia el centro que hacia la derecha.

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