Un ejército de artistas en Quibdó, una de las capitales más peligrosas de Colombia

Jóvenes de los grupos Black Boys Chocó, Explosión Dance y Jóvenes Creadores del Cocó. Foto: Made in Chocó

Esta historia hace parte de la Sala de redacción ciudadana, un espacio en el que personas de La Silla Llena y los periodistas de La Silla Vacía trabajamos juntos.

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Uno de los primeros jóvenes en salir por el pasillo de la cárcel de menores de Quibdó llevaba un bombón en su boca que cambiaba de mano cada que saludaba a alguien, y lucía un tatuaje de cuatro o cinco lágrimas bajo su ojo derecho. “Simboliza a cuántas personas ha matado”, dijo una funcionaria presente en el Centro de Atención Especializada ‘Juan Andrés Palacios Asprilla’ de la capital chocoana.

Más de 30 detenidos, que parecían uniformados con zapatillas de marca e impecables cortes de cabello, fueron llegando al patio para el cierre del proyecto Renacientes liderado por ASINCH para la Comisión de la Verdad. Allí se reencontraron con quienes fueron sus amigos, compañeros de estudio o vecinos, y que ahora hacen parte de tres colectivos artísticos destacados en la ciudad; Explosión Dance, Jóvenes Creadores del Cocó y Black Boys Chocó.

La distancia entre la audiencia, privada de la libertad, y los artistas de los colectivos era casi imperceptible. Tienen la misma edad y las mismas historias de vida. “Nosotros como Black Boys hemos vivido todo esto, y sabemos que en el grupo hay jóvenes que han estado más allá que acá, pero que gracias a Dios ellos han recapacitado”, dijo luego Luis Alberto Salcedo, de Black Boys Chocó.

Uno de los puntos claves del evento fue la presentación del performance “Verdades Invisibles”, interpretado por jóvenes de las corporaciones. Un integrante de ellas contó que, a diferencia de sus compañeros, no sintió miedo al entrar al lugar. “Yo tengo un hermanito en la cárcel, así que ya conozco. Pero en la correccional esperaba ver unos rostros como en la cárcel y me impresioné al ver tantos niños”, agregó.

En las muchas crisis del departamento del Chocó --la pobreza, el desplazamiento forzado, la presencia de grupos armados y bandas delincuenciales-- los jóvenes son las víctimas y victimarios principales de un problema que mina el futuro de esta región. “Los chicos son el blanco perfecto para el consumo, para la guerra y para la delincuencia”, explica Lexy Durán, integrante de ASINCH.

El riesgo de ser joven

Tras un respiro profundo, Durán, una mujer de unos 40 años que luce joyas coloridas artesanales de la región, concluyó que “Colombia es un país depredador de sus crías”. Antes de aquella frase explicaba cómo los niños crecen inmersos en la violencia.

El conflicto que aqueja al Chocó tiene a Quibdó, la capital de 120.679 habitantes, como sede principal. Allí las dinámicas de violencia se adaptaron a la urbe, donde la delincuencia común, la desaparición forzada, los atentados y reclutamiento forzado son fenómenos persistentes.

Al mismo tiempo, hay una comunidad vibrante de personas y organizaciones que resisten. El 9 de septiembre se realizó en Quibdó la ‘Marcha por la vida', en el marco de la Semana por la Paz. Mientras líderes y habitantes llegaban al malecón, en el barrio Los Álamos se registró un nuevo caso de homicidio. Con él ya serían más de 96 jóvenes asesinados en lo que va del año, según denuncia Américo Gallego, abogado y líder juvenil.

Las cuentas no son claras. Según la Fiscalía se presentaron 89 homicidios del primero de enero al segundo de septiembre de 2021. De acuerdo con el secretario de Gobierno, Héctor Trujillo, hasta el 31 de agosto iban 90 homicidios, de los cuales cerca de 80 corresponden a jóvenes.

De los 151 homicidios registrados el año pasado, los jóvenes representaron el 54% de las víctimas según la Policía Nacional. Para Gallego esto tiene una explicación: “El hambre siempre genera violencia”.

Lo que sí está claro es que Quibdó es una de las ciudades con mayor tasa de homicidios en el país. En 2020, pese a la cuarentena declarada por la pandemia, la cifra de homicidios por cada cien mil habitantes fue de 115,5, según el SIEDCO de la Policía Nacional. En Bogotá fue de 13,3, en Cali de 47,9 y el promedio nacional de 23,3, lo que la convierte en la capital más peligrosa del país.

Por otro lado, según el Dane, en 2020 el departamento del Chocó registró una de las tasas más altas de pobreza monetaria extrema a nivel nacional. Su capital, Quibdó, fue la segunda ciudad con mayor tasa de desempleo (20,7%) para el segundo trimestre de 2021 de acuerdo con la “gran encuesta de hogares” del Dane. Además, como informó La República, fue una de las tres ciudades en las que más creció la tasa de informalidad durante el 2020.

Es por ello que, para Leison Hachito, gestor cultural y fundador de la asociación de jóvenes Made in Chocó, “ante la falta de oportunidades la violencia es como esa opción que puede cambiar la vida de los jóvenes''. Es como si fuera un trabajo más”.

Foto: Made in Chocó.

La resistencia

Leison Hachito ya no es joven. Hace dos semanas cumplió los 34, pero dice sentirse como los jóvenes por los que lucha. “Lucho porque sé que Quibdó no les está ofreciendo unas oportunidades dignas”, dice.

“Yo considero que en el Chocó la gente nace sin esperanza. Hay cosas muy tristes, yo he visto a muchos jóvenes morir, a muchos. Y los matan porque acá hay lugares que uno no puede pisar y gente de la que uno no puede hablar”, agrega.

Pese a las conocidas amenazas de ser un líder social en Colombia, Hachito es creyente de que el arte puede blindar a los jóvenes y mostrarles oportunidades diferentes. Hace tres años fundó oficialmente ‘Made in Chocó', que nació como una alternativa a la falta de espacios para visibilizar el talento del departamento.

Por su trabajo como realizador audiovisual y gestor cultural ha ganado dos India Catalina, un Simón Bolívar y una medalla al mérito Rey Barule, de la Gobernación de Chocó. “Esta medalla solo la tienen personas que hacen quedar al departamento en alto”, dice. Él, por su parte, ayuda a que otras personas queden en alto.

“Hay muchos jóvenes en Quibdó que nos tienen a nosotros como referentes, pero más que un referente tratamos de ser esa vitrina para que ellos visibilicen sus trabajos, para que muestren los procesos que los han llevado a liderar y a servir”, afirma Hachito.

‘Black Boys Chocó', un reconocido grupo de baile en la ciudad, es uno de esos referentes que se han visibilizado a través de ‘Made in Chocó'. “Nosotros hemos sido los que más le hemos apostado a los Black Boys. Ahora ellos no son los mismos que nosotros cogimos, ya tienen casa para ensayar, con pisos, espejos y hasta bafle de repuesto”, cuenta Hachito.

Jonathan Martínez, mejor conocido como “Bonay”, asegura que sin el arte ya no estaría vivo. Gran parte de sus 30 años se ha dedicado a hacer de Black Boys lo que es hoy, “un ejército del arte”, un espacio seguro para más de 270 niños y jóvenes.

“Nuestra lucha es muy peligrosa, por ser líderes nos sacan del paso para ellos seguir formando sus batallones de jóvenes. Pero nosotros también tenemos un ejército, uno de artistas que a su vez empoderan a otros jóvenes para seguir luchando contra toda esta guerra”, explica Bonay.

Él quiere pasar el resto de su vida “rescatando jóvenes”. Desde que inició con su academia ha creado una cadena de líderes. A través de la danza de ritmos modernos, tradicionales y africanos, ha alejado a muchos jóvenes de las bandas criminales.

‘Colacho’, como prefiere que le digan, es un ejemplo de ello. A sus 19 años ya es un referente de liderazgo juvenil en la ciudad, y ha trabajado en Black Boys desde que se fundó, hace siete años.

“Antes de conocer el arte me gustaba la delincuencia, no estaba metido en ninguna banda, pero me gustaba andar con ellos”, confiesa. Pero, al conocer a Bonay, se dio cuenta de que su vida podía cambiar. “Gracias al arte y a Dios ahora soy la persona que soy, y me gusta mucho, porque a pesar de que la violencia está pesada en el barrio, seguimos resistiendo como grupo y como líderes que somos”, concluye.

La sede de Black Boys Chocó está situada en el barrio El Reposo, al norte de Quibdó. Por temas de seguridad, Hachito, de Made in Chocó no suele entrar a la zona. “Para qué le voy a mentir, el barrio es inseguro, y es muy difícil que esto cambie, pero si nos ponemos las pilas podemos mitigar lo que pasa aquí”, afirma Luis Alberto Salcedo, un joven de 23 años que lleva 4 en el grupo.

Al interior de la sede resaltan dos espejos grandes sobre las paredes anaranjadas, justo al frente cuelgan cuadros de dos jóvenes integrantes que han fallecido a causa de la violencia. “Por ellos es que nosotros seguimos en esta resistencia. Son nuestro empuje para no parar”, explica Bonay.

Black Boys fue uno de los tres grupos que se juntaron para presentar el performance “Verdades invisibles” ante los jóvenes reclusos en el Centro de Atención Especializada. Para Bonay el evento fue algo histórico, esto pues logró reunir a tres corporaciones que le apuestan al arte en Quibdó. “Cada uno ha trabajado siempre desde su punto, distanciados. Pero ese día nos unimos para dar un mensaje directo”, dice.

En los ensayos del performance, que simulaba una fiesta que luego terminaba en una masacre, se demostró la tesis de Hachito, de que “el arte puede blindar a los jóvenes”. Pese a las fronteras invisibles los jóvenes pudieron moverse por la ciudad para reunirse a los ensayos. “Que un chico de un barrio entre a otro suele ser un despelote”, explica Bonay.

La presentación, que en palabras de Bonay, habla de muerte, de resistencia y de la juventud en general, superó las expectativas de todos. “Yo creo que a los jóvenes que nos vieron en la correccional realmente les llegó el mensaje”, cuenta Salcedo.

Al terminar la obra, los más de 30 jóvenes se levantaron de sus sillas alzando sus puños, mientras algunos otros contenían las lágrimas. El mensaje caló. Durante casi un minuto, mientras se desvanecía el coro de la canción “¿Quién los mató?”, de Hendrix Hinestroza, Nidia Góngora, Alexis Play y Junior Jein, los jóvenes permanecieron en silencio con el puño alzado y en el Centro solo se escuchaba el llanto desconsolado de una de las líderes que organizaron el evento. 

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