Una cosa para mostrarle a Obama: el gobierno ha logrado reducir los homicidios de sindicalistas

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En la reunión bilateral entre Uribe y Obama, la violencia contra sindicatos será un tema prioritario en la agenda el próximo lunes 29.

En la reunión bilateral entre Uribe y Obama, la violencia contra sindicatos será un tema prioritario en la agenda el próximo lunes 29.

A finales de mayo, el Secretario de Comercio de E.U., Gary Locke, dijo que "Colombia necesita abordar el tema de la violencia contra sindicalistas antes de que el Congreso pueda votar un acuerdo de libre comercio."

Si ese es en realidad el obstáculo a la ratificación por el Congreso del TLC, firmado en octubre de 2006 entre ambos países, el presidente Uribe podrá decirle a su homólogo Barack Obama que le trae buenas noticias cuando se reúnan en Washington el próximo lunes.

 

 

Los homicidios de sindicalistas han disminuído más rápidamente que los homicidios de la población en general.

En 1996, el año que más mataron sindicalistas, murieron de manera violenta 274 trabajadores sindicalizados. Desde 2002, tanto los asesinatos de sindicalistas como los homicidios totales en Colombia han venido bajando de manera sostenida. Sin embargo, como muestra el reciente estudio La seguridad de los sindicalistas y el bloqueo al TLC, elaborado con datos de la Escuela Nacional Sindical por el economista del CEDE de la Universidad de los Andes y blogger de La Silla Vacía Daniel Mejía, el número de homicidios de sindicalistas ha caído más rápidamente que el número de homicidios totales en Colombia.

 

La tasa de homicidios de sindicalistas es 6 veces menor que la tasa de homicidios de la población total de colombianos e igual a la tasa de homicidios de la población en E.U.

Que maten un solo sindicalista es grave, y aún más si lo hacen para debilitar la organización sindical. Pero la tasa de homicidios de sindicalistas por cada 100 mil sindicalistas alcanzó el año pasado su nivel más bajo desde 1986: 6,1. Esta tasa es 6 veces menor que la tasa de homicidios para la población total, e igual a la tasa de homicidios para la población total en EE.UU. durante el 2008. El gobierno atribuye esta disminución al desmonte de las AUC y a las medidas especiales de protección que ha adoptado.

Esta mejoría es aún más contudente si se tiene en cuenta que cada vez hay menos colombianos sindicalizados: en 1996 había 876 mil sindicalistas, en 2002, 862.300 y en 2008, 801,700, según datos de la ENS. Es decir que mientras la población total crece, el sector sindicalizado disminuye, y sin embargo la tasa de homicidios de sindicalistas disminuye más rápido que la de los homicidios totales.
 

 

Los homicidios de sindicalistas han caído más que los de alcaldes, concejales, periodistas, indígenas y maestros, que también han disminuído en este gobierno.

Durante el gobierno de Uribe, los homicidios de alcaldes, concejales, indígenas, maestros y periodistas –los llamados grupos vulnerables- han bajado en conjunto. Pero incluso tomando como referencia este grupo, los homicidios de sindicalistas han caído más rápido que los homicidios de otros grupos vulnerables.

 

La sindicalización de los trabajadores sigue cayendo.

Cada vez hay menos sincalistas. Aunque la violencia contra los sindicalistas viene bajando de manera sostenida desde 1996, también lo viene haciendo la tasa de sindicalización. Durante el gobierno de Uribe, a pesar de que los sindicalistas están más protegidos, no se ha reversado la tendencia y cada vez menos trabajadores se afilian a los sindicatos. Hoy, menos del 4 por ciento de trabajadores están sindicalizados.

 

La impunidad en los crímenes contra sindicalistas también ha disminuído

Todavía no es tiempo de cantar victoria en el frente sindical. Todavía hay 1239 crímenes contra sindicalistas sin resolver y el año pasado asesinaron a 38 trabajadores sindicalizados, según datos del Ministerio de Protección Social. En un comunicado reciente, la CUT denunció que durante el gobierno de Uribe los sindicalistas han recibido 2184 amenazas en su contra y en una reunión la semana pasada con el presidente de la OIT en Ginebra, los sindicalistas denunciaron 72 amenazas, 198 desplazamientos forzados y 369 allanamientos ilegales durante el 2008. “Los sindicalistas han sufrido estigmatización y la violación sistemática de los derechos de asociación sindical”, dice Gerardo Cajamarca, quien ha adelantado un efectivo lobby contra el TLC en E.U. Pero incluso si estas denuncias se comprueban, no habría forma de negar, con cifras en la mano, que el Gobierno ha logrado disminuir los asesinatos de sindicalistas durante los últimos ocho años.