Una política de las maquinarias lidera la lista a la Cámara de Rodolfo Hernández

Una política de las maquinarias lidera la lista a la Cámara de Rodolfo Hernández
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La única lista que acompaña a Rodolfo Hernández en su carrera a la Presidencia es la de Cámara por Santander. Rodolfo es uno de los pocos candidatos que no está en un tarjetón de las coaliciones de marzo, y esta lista es su vehículo para medirse en la fecha que coincide con las elecciones legislativas. 

El protagonismo de Rodolfo empuja al grupo de candidatos santandereanos a la Cámara. Pero detrás de esa figura, la cabeza de lista ha hecho política con las prácticas que Rodolfo ha criticado. En 2019 fue grabada por La Silla Vacía registrando votos en un barrio popular de Bucaramanga para la campaña de Claudia Lucero López, rival del movimiento de Hernández.

En esa contienda, Rodolfo la describió como “la candidata que hace parte de la banda que se robó a Bucaramanga históricamente”.

Más allá de sus contradicciones, la Liga de Gobernantes Anticorrupción, como se llama el movimiento de Rodolfo, arranca con fortaleza en un departamento donde la corrupción es una herida abierta. El clan Aguilar, que ha dominado políticamente el departamento, hoy tiene a dos miembros en la cárcel, uno investigado por corrupción. Por eso, entre los grupos políticos tradicionales, asociados a esas prácticas, ya calculan sus pérdidas. 

La Liga de una estrella: el ingeniero

Hace un mes el exalcalde de Bucaramanga Rodolfo Hernández presentó públicamente su lista a la Cámara por Santander. Con música de piano inspiracional de fondo y los siete aspirantes al lado suyo, dijo que eran “todos jóvenes que representan realmente los sentimientos del país, lo que quiere el país”.

No mencionó sus nombres y tampoco les dio la palabra. Se enfocó en que necesitaba 1,7 millones de votantes para “hacer, como decimos, una buena apuesta, una buena cuota de entrada para que cuando me presente en la primera vuelta el 29 de mayo, poder ganar”.

De frente, Rodolfo Hernández le contó a sus 912 mil seguidores en Facebook, su micrófono por excelencia que la lista a la Cámara es su trampolín. Hablamos con seis fuentes del movimiento Liga, incluyendo a candidatos de la lista a la Cámara. Tres de esas fuentes coincidieron en que la aspiración de Rodolfo de que la lista obtenga más de 1.7 millones de votos es totalmente irreal.

La apuesta es sacar al menos 400 mil votos. Eso es muy representativo teniendo en cuenta que en 2018 el Partido Liberal, con maquinarias como la de la Gobernación promovida por el grupo de Didier Tavera o la corporación ambiental Cdmb de Fredy Anaya, sacó 221 mil votos a la Cámara.

Y los antecedentes pintan buenos augurios. En 2019 la Liga fue la sorpresa electoral. En listas cerradas metió cuatro concejales en Bucaramanga con 37 mil votos, siendo la bancada mayoritaria y quemando a cuatro concejales de maquinaria liberal. Además, puso dos de los 16 diputados con 80 mil votos. Eso, sin contar a su sucesor, Juan Carlos Cárdenas, con el doble de votación que él sacó en 2015 y 20 mil votos por encima del segundo, el exrepresentante del viejo PIN, Fredy Anaya.

Además, su movimiento fue el que mayor votación y representación tuvo en los Consejos de Juventudes por Santander.

El proyecto político del exalcalde sigue siendo luchar contra la corrupción pero apoyado en su gran protagonismo, lo que ha resultado en una dificultad para hacer equipo.

Por ejemplo, hoy está enemistado con el alcalde Cárdenas, el sucesor más importante de la corta trayectoria electoral de Hernández.

Y la actual plantilla de la Liga a Cámara, deja dudas sobre la coherencia del discurso del exalcalde. 

Una Liga Anticorrupción con política tradicional

Paradójicamente, en la lista de Rodolfo, además del voto de opinión anticorrupción y antipolíticos, está la fuerza de un grupo político tradicional. Tal y como nos aseguraron dos fuentes de dentro del grupo de la Liga, el representante a la Cámara Edgar ‘El Pote’ Gómez, que ya no se va a reelegir, y su aliado el exgobernador Mario Camacho, tienen una ficha en la cabeza de lista cerrada de Rodolfo.

Se trata de Erika Tatiana Sánchez, una trabajadora social y con maestría en gestión y políticas públicas de 35 años. Tal y como ella nos dijo, por ser la cabeza de lista, tiene que poner 400 millones de pesos para gastos de campaña.

La candidata Sánchez trabajó en la campaña a la Alcaldía de Bucaramanga de Claudia Lucero López, esposa del senador liberal Miguel Ángel Pinto y quien se alió con el exgobernador Mario Camacho en esa oportunidad. López, además, fue rival del entonces candidato de Rodolfo, el hoy alcalde Juan Carlos Cárdenas.

Sánchez le dijo a La Silla que sí había trabajado en esa campaña pero como coordinadora del programa de gobierno.

Sin embargo, en uno de nuestros videos del cubrimiento del día electoral de 2019 en Twitter, grabamos una casa empapelada con publicidad de Claudia Lucero López en la que una romería hacía fila para entrar con certificado electoral en mano, se registraba con nombre y cédula en un computador y luego, por otra puerta, salía con algo en mano.

Ahí, sale Erika Sánchez frente al computador. 

Sobre el video nos dijo que “estaba apoyando en una mesa de información orientando a las personas sobre puntos de votación”. Sin embargo, tal y como se ve en el video, la gente entraba a la casa con el certificado electoral en la mano, es decir, ya habían votado.

Tabular a los votantes es un mecanismo de las maquinarias políticas para contabilizar la compra de votos.

Dos excandidatos de la lista al Concejo Hagamos Ciudadanía (un movimiento por firmas con el que se avaló Claudia Lucero López) nos dijeron que Sánchez había sido una líder coordinadora de campaña. Uno de ellos específicamente nos dijo que Sanchez era la encargada de la comuna 14, uno de los sectores populares de la ciudad.

“Si queríamos organizar una reunioncita allá, hablábamos con ella y nos ayudaba a organizar el espacio”, dijo esa fuente.

Dos líderes barriales de esa comuna dijeron, a condición de no ser citados, que Sánchez fue una de varias coordinadoras en esa zona. Uno de ellos afirmó que ella era la encargada de gestionar la logística del día electoral en esa zona.

Según tres líderes barriales que han trabajado con el Partido Liberal, ella hace parte del grupo político de Camacho y Gómez.

Sánchez nos dijo que ella había llegado a la Liga porque envió su hoja de vida y la llamaron, más no recomendada. También dijo que ella no conoce a Camacho y que solo distingue al representante Gómez. Sin embargo, hay varios hilos adicionales que la unen a ellos.

Por un lado, en su carrera profesional ha sido contratista del Icbf tanto a título personal como a través de asociaciones. Y esa entidad ha sido un fortín político tradicional de Gómez y Camacho. 

Una de las asociaciones en la que fue coordinadora, Asociación Crecer y Vivir. Como revelamos en La Silla, en sus registros aparecieron como socios Jorge Iván Camacho Herrera y María Catalina Sánchez Perilla, hijo y nuera de Mario Camacho Prada, hasta 2017.

Además, Vanguardia denunció que contratistas del Icbf le estaban ayudando en la recolección de firmas para la lista de Rodolfo.

Según una fuente dentro de la Liga, que conoce de las negociaciones internas, el cupo fue acordado directamente entre Rodolfo Hernandez y el exgobernador, que tienen una amistad vieja. Esto lo niega el jefe político de la Liga, Óscar Jahir Hernández.

El segundo renglón de la lista de Rodolfo también tiene pasado en política.

Es el teniente retirado Juan Manuel Cortés. Estuvo 10 años en el ejército y alcanzó a ser piloto de helicóptero. Se retiró en 2013 y al siguiente año fue asesor privado de Andrés Villamizar en la dirección de la Unidad Nacional de Protección. En 2016 fue asesor de la comisión Segunda del Senado.

Y en 2019 se lanzó al ruedo electoral por Santander, como candidato a la Asamblea por el Partido de La U. Sacó casi 9 mil votos con el apoyo de su papá, José Domingo Cortés (un exdiputado liberal de vieja data) y de su tío Marco Cortés, el polémico exsenador y barón electoral en Barbosa, Santander.

La campaña oficial de la lista de Rodolfo no ha iniciado. Aún falta que les avalen las firmas que entregaron el 13 de diciembre. Pero sus votos se van a mezclar con maquinarias políticas que Rodolfo dice combatir. 

Los partidos fuertes de Santander cuentan sus pérdidas

Con Rodolfo vendiendo su lista a la Cámara, varios de los siete representantes de Santander, algunos con años en el Congreso, corren riesgo de quemarse, como nos dijeron tres de ellos. A diferencia de lo que sucedió en las elecciones locales 2019, cuando ninguno creía que Rodolfo iba a lograr continuidad en su proyecto, desde ya están haciendo cálculos electorales de que el exalcalde les va a quitar espacio.

En el Centro Democrático, por ejemplo, hay dos fuerzas. Por un lado, la del representante Óscar Villamizar, hijo del condenado por el carrusel de las notarías, Alirio Villamizar, que aspira a reelegirse. Por otro, la de Edwin Ballesteros, que hace tres meses renunció a su curul en la Cámara porque la Corte lo está investigando por un caso de corrupción vinculado al clan Aguilar. Ballesteros llevará de candidata a su esposa, Johanna González.

Además del desprestigio por el escándalo de Ballesteros, al partido Centro Democrático le pesan profundas divisiones entre los uribistas pura sangre y el grupo político de Villamizar. De modo que en las cuentas de la clase política, solo alcanzan una curul.

En los verdes el representante Fabián Díaz saltó al Senado. En esa colectividad hay una apuesta fuerte: Luz Danna Leal, la cabeza de lista y esposa del director nacional del partido Carlos Ramón González.

Pero Fabián llegó con voto de opinión apalancado por las redes sociales y su campaña en zancos. En cambio Leal, hasta ahora no representa una campaña alternativa y le juega en contra la desbandada que generó en la colectividad la decisión discrecional de las directivas nacionales de que ella fuese la primera de la lista y encima, cerrada.

El Partido Cambio Radical solo tiene un candidato con votos en la lista: el actual representante Ciro Fernández, que hoy no tiene la maquinaria electoral de la Alcaldía de Barrancabermeja con la que llegó a la Cámara. Encima, a la imagen de ese partido le pasa factura el carcelazo del exsenador Richard Aguilar, investigado por corrupción cuando fue Gobernador. Por lo que es uno de los partidos en riesgo de no pasar el umbral.

Además, el Partido Conservador, que se quedó sin representante hace cuatro años porque no alcanzó el umbral, esta vez cuenta con el respaldo de la maquinaria política del clan Aguilar, así que probablemente se quede con una curul.

Y en el caso del Partido Liberal, que hoy tiene tres curules, se quedó sin la maquinaria de Fredy Anaya. El exrepresentante por el viejo PIN se movió para ser contralor de Santander, con lo que inhabilitó a su esposa la representante roja Nubia López.

Las dos casas que se van a medir en las toldas rojas son la del senador Jaime Durán, y su candidato a la Cámara Álvaro Rueda, y la del exgobernador Didier Tavera y su candidato a la Cámara, el excontralor Diego Fran Ariza.

Didier apalancó al representante Victor Ortiz en las legislativas de 2018. Pero esta vez está promoviendo a Ariza, su hombre de confianza. El senador Durán viene de ser fórmula de Nubia López y del representante Edgar ‘El Pote’ Gómez, pero él ya no va aspirar. 


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