Valencia Cossio despliega su artillería para aprobar la reforma política. Hay cinco artículos que le convienen al Gobierno y a la reelección.

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El Ministro del Interior Fabio Valencia está desplegando toda su artillería para que el Congreso le meta el acelerador al trámite de la reforma política. Mandó una carta a la presidenta de la Comisión Primera, Karime Mota, para que nombre a los ponentes de inmediato y ayer publicó una columna en El Tiempo elogiando la reforma como una oportunidad única para cambiar las costumbres políticas que el Congreso no puede desaprovechar.

 

El Ministro del Interior Fabio Valencia está desplegando toda su artillería para que el Congreso le meta el acelerador al trámite de la reforma política. Mandó una carta a la presidenta de la Comisión Primera, Karime Mota, para que nombre a los ponentes de inmediato y ayer publicó una columna en El Tiempo elogiando la reforma como una oportunidad única para cambiar las costumbres políticas que el Congreso no puede desaprovechar.

Para muchos tanta insistencia por parte del Ministro es justificada. La reforma serviría para blindar las próximas elecciones de la infiltración de parapolíticos, pues aumenta la financiación pública de las campañas e introduce sanciones como la pérdida de la personería jurídica para partidos que reciban en sus listas a políticos condenados por sus relaciones con grupos ilegales.

Sin embargo, otros congresistas tienen la sospecha de que además de la depuración de la política, para el Gobierno la reforma política sería la oportunidad dorada para sacar adelante cinco instrumentos que lo favorecerían en la actual coyuntura política:

La reforma política sería el Plan B para aprobar la reelección

La bancada del gobierno podría meter este gol en el artículo que abre la puerta a la reelección de alcaldes y gobernadores, que ha sido incluido y sacado del texto de la reforma varias veces. Sólo con añadir la palabra Presidente y “tercer periodo” en este artículo los congresistas le darían a Uribe la posibilidad de volver a aspirar, así no se apruebe el referendo. Pero la entrada de este mico es improbable dado que el tema de la reelección presidencial no ha sido mencionado en los cuatro debates que ya superó el proyecto y por ley los congresistas no pueden introducir temas en el último momento. Sin embargo, casos se han visto. 

 

Los congresistas cambiarían de partido sin ser castigados


Ante la oposición que ha hecho Germán Vargas desde Cambio Radical a la reelección, se ha hablado de un posible éxodo de congresistas que quieren dejar las toldas de este partido para seguir respaldando a Uribe. Pero con las reglas electorales actuales ni Roy Barreras, ni Nancy Patricia Gutiérrez podrían renunciar a Cambio Radical y pasarse a la U para aspirar al Congreso en el 2010. Esto sería considerado doble militancia y castigado con la pérdida de investidura. Al Gobierno le conviene que la reforma permita que los congresistas puedan renunciar a su partido para elegirse por otro. Esto facilitaría la creación de un partido “paraguas” que acompañe al Presidente en su tercera campaña.

 

Umbral del 3% fortalecería al Partido de la U


El texto de la reforma política que ya fue aprobado en primera vuelta establece que para que un partido pueda elegir congresistas en las próximas elecciones debe obtener como mínimo el 3% de los votos de las personas inscritas en el Censo Electoral. Esto aumenta los requisitos establecidos para que una agrupación llegue al Congreso y obliga a partidos pequeños como Colombia Viva, Convergencia Ciudadana, Colombia Democrática y Alas Equipo Colombia a agruparse si quieren sobrevivir a la próxima contienda. Esto sería beneficioso para el Partido de la U, que con su nuevo director Luis Carlos Restrepo podría administrar todos estos votos en un sólo partido. También obligaría a partidos pequeños como Mira, El País que Soñamos y Opción Centro, que son independientes y que a veces juegan a ser uribistas y otras a hacer oposición, a unirse a uno de los partidos grandes.

 

Palacio con poder de elegir al Registrador


El artículo 16 del texto actual de la reforma política abre la puerta para que si Uribe se reelige no sólo influya en el nombramiento del Contralor, del Procurador, de los miembros de la Junta del Banco de la República y de los magistrados de las Cortes, sino que además tenga poder en la elección del Registrador. Actualmente lo escogen los presidentes de la Corte Constitucional, la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado, mediante concurso de méritos. Pero algunos parlamentarios quieren reformarlo para que sea el Congreso el que elija al Registrador.

En caso de que Uribe siga en la casa de Nariño para un tercer período, tendrá la mayoría del Congreso lo que facilitaría la elección de un Registrador uribista.

 

Censo depurado: menos votos necesarios para aprobar el referendo

Si el referendo reeleccionista es aprobado en el Congreso, pasa el examen de constitucionalidad de la Corte y obtiene el visto bueno del Registrador, se enfrentará a su último y más difícil reto: las urnas. Para que el referendo pase el umbral y sea considerado válido se necesita que salgan a votar como mínimo 7.021.000 personas, un número de votantes difícil de movilizar. El Registrador ya está depurando el censo. Sin embargo, congresistas uribistas han querido cuidarse en salud y volverlo una obligación constitucional tal como aparece en el artículo 16 del texto de la reforma que se debate actualmente: “es obligación del Registrador Nacional del Estado Civil, ordenar la depuración, elaboración y actualización del censo electoral para cada elección”

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