Vargas trajo a Stiglitz a presentar su propuesta de pobreza. ¿Por qué propone, pero no lo oyen?

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Con Nobel de economía a bordo, Germán Vargas Lleras lanzó el viernes su plan de choque contra la pobreza. El candidato y la Fundación Carlos Lleras Restrepo, trajeron a Joseph E. Stiglitz para hacer un diagnóstico de la economía colombiana. Y con este telonero, Vargas presentó en un almuerzo con los medios sus propuestas para enfrentar la desigualdad, que toman las teorías de Stiglitz como base.

Con Nobel de economía a bordo, Germán Vargas Lleras lanzó el viernes su plan de choque contra la pobreza. El candidato y la Fundación Carlos Lleras Restrepo, trajeron a Joseph E. Stiglitz para hacer un diagnóstico de la economía colombiana. Y con este telonero, Vargas presentó en un almuerzo con los medios sus propuestas para enfrentar la desigualdad, que toman las teorías de Stiglitz como base.

Un pantallazo bien planeado y urgente, porque Vargas necesita figurar. La estrategia de tomar distancia de la coyuntura y apostarle a lo programático, lanzando cada semana en una ciudad distinta un aparte de su plan de gobierno, paradójicamente, lo está invisibilizando. En las encuestas no repunta, en la de Gallup sólo registró el siete por ciento de intención de voto y su imagen negativa creció. Poco mejoró en reconocimiento. Es el candidato que más propone, pero al que menos escuchan.

¿Por qué nadie está oyendo a Vargas Lleras? Hay varias respuestas. La más obvia: en una campaña frenada por la indecisión de Uribe y el limbo del referendo, las propuestas de cualquier candidato -por buenas que sean- se pierden en el vacío. No hay oídos que las oigan, pues los medios y los electores están concentrados en si habrá o no una segunda reelección.

Así, poco dio de qué hablar su propuesta tributaria, donde propuso eliminar el 4 por mil y las exenciones tributarias. Los medios apenas registraron su visita a Manizales donde mostró su programa para luchar contra la corrupción, en el que explica por qué es una prioridad reglamentar el 'lobby' y cambiar la ley para romper la complicidad entre los contratistas y políticos. Específicamente, propone prohibir que los contratistas queden habilitados para licitar durante el Gobierno del político que ayudaron a financiar.

El mismo candidato es consciente de la falta de difusión que han tenido los 12 documentos que ya ha presentado. Y el viernes, en el almuerzo con los periodistas, aceptó que esto lo ha llevado ha reevaluar la estrategia. “Lo que queda claro es que hemos hecho la tarea”, dijo.

¿Desperfilado?

La Silla Vacía consultó algunos estrategas políticos, y el consenso es que Vargas está hablando de tantos temas al mismo tiempo que se está desperfilando. Para el colombiano del común este ex senador es sinónimo de mano dura contra las Farc. Por su carácter fuerte, por ser una víctima directa de la violencia y por los duros debates que en la época del Caguán hizo contra la zona de distensión, muchos ven en Vargas alguien que no dejaría retroceder la Seguridad Democrática.

Por eso cuando el candidato de Cambio Radical aparece al lado de Stiglitz hablando de desigualdad o en Santa Marta lanzando su propuesta de turismo, hay gente que se despista. Su esfuerzo por demostrar que es un estadista integral, puede estar afectando una de sus fortalezas: y es que la gente ya lo tiene dibujado en su cabeza. Cambiar de perfil a siete meses de las elecciones puede ser peligroso.

Pero también es riesgoso para Vargas identificarse sólo con el tema de la violencia pues pasó de la cabeza a la cola en el 'top' de herederos de la Seguridad Democrática. El ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos, con su gran éxito de la Operación Jaque, le gana en credenciales y en cercanía con Uribe. Algo que Vargas ya no tiene.

Cambio Radical pasó a la orilla opositora de la segunda reelección y esto le ha quitado parte del encanto que tenía Vargas Lleras para los seguidores de Uribe y lo ha puesto en una situación difícil. A él no le conviene que Uribe repita, pero tampoco quiere ser estigmatizado como parte de la oposición, lo que lo obliga a marginalizarse de cualquier enfrentamiento con el Gobierno.

Por ejemplo, en medio del escándalo de Agro Ingreso Seguro, presentó en Ibagué su propuesta para el agro, donde criticó la entrega de subsidios como una estrategia económica ineficiente. Pero Rafael Pardo, candidato liberal, le robó todo el 'show' pidiendo réplica para responderle a Andrés Felipe Arias después del chance que Uribe le dio para defenderse en el Consejo Comunitario del 17 de octubre.

El próximo fin de semana, Vargas Lleras presentará sus listas al Congreso, con lo cual se espera que su campaña tome un nuevo aire. En todo caso, no deja de ser irónico que el candidato que más propone, que es en teoría lo que quieren los ciudadanos, no registre ni en las cámaras ni en las encuestas.

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