Velásquez, la exliberal que se cruzó entre Angélica Lozano y Juanita Goebertus

Velásquez, la exliberal que se cruzó entre Angélica Lozano y Juanita Goebertus
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“Me he sentido muy feliz, bien recibida y muy cómoda en este partido”, dice entusiasmada Olga Lucía Velásquez, una política que militó con el partido Liberal ocho años y que llegó al partido Verde apenas hace dos meses y medio, desde cuando es candidata a la cámara por Bogotá.

A pesar de estar recién llegada, hoy Velásquez cuenta con el apoyo de la senadora Angelica Lozano, quien obtuvo la votación más alta en 2018 (105 mil votos) después de Antanas Mockus, y logró conquistar a buena parte la estructura de base del Verde en la capital. La candidata tiene el apoyo de 21 ediles de 56 que tiene el partido en Bogotá.

“Pero tengo trayectoria como servidora pública. No soy ninguna aparecida”, dice ella. En efecto, lleva haciendo política en la capital más de una década. Fue secretaria de Gobierno de Bogotá en la Alcaldía de Samuel Moreno y representante a la Cámara del partido Liberal.

Lozano también defiende que el trabajo de Velásquez cuando la conoció en el congreso le pareció "increíble" y que no es una recién llegada al partido porque ya estaba haciendo política en Verde, hace un año, cuando era contratista en el Distrito.

Pero su entrada arrolladora al partido Verde ha generado roces internos. Por un lado, rompió la que había sido la fórmula más efectiva y visible de congresistas de ese partido, entre la senadora Lozano y la representante Juanita Goebertus. Por el otro, Velázquez ha sido acusada de traer al Verde algunas de las prácticas de los grupos políticos con los que militó en el pasado.

El aval que causó la ruptura entre Lozano y Goebertus

A mediados de diciembre, pocas horas antes de que se venciera el plazo para inscribir candidaturas, Olga Lucía Velásquez, recibió el aval del partido Verde para lanzarse a la Cámara. La senadora Angelica Lozano, su fórmula al Senado, fue fundamental para lograrlo.

En los comités de avales y entrevistas que se hicieron el año pasado había habido mucha resistencia. En especial del senador Antonio Sanguino, Goebertus y Angélica Marín, Inti Asprilla y Wilmer Leal. También se oponían (aunque no tenían voto) Katherine Miranda y Mauricio Toro.

Entre las razones para rechazarla estaban que había sido secretaria de Gobierno, un cargo político y de confianza, del condenado por corrupción Samuel Moreno. Otra razón es que en 2020 le abrieron una indagación preliminar por haber participado presuntamente en el carrusel de la contratación de la Universidad Distrital. Que movió todos los hilos para ser nombrada Superintendente de Vigilancia en el Gobierno de Iván Duque, cargo que se le escapó de las manos a último momento porque se cruzó la exministra Alicia Arango. 

A Velásquez también se le critica que le hizo campaña al contralor Pipe Córdoba, quien repartió puestos a sus amigos, es cercano a César Gaviria, a los partidos tradicionales, y a quien Sergio Fajardo acusa de montar una persecución política en su contra. También hizo política tradicional en el pasado regalando electrodomésticos. 

Aún así, según contaron dos personas dentro del comité, Lozano defendió a Velásquez a capa y espada.

“Angélica dijo que (Velásquez) era una mujer de resultados y que contra ella había clasismo de los graduados de Harvard porque no se decía lo mismo de personas como Clara López, Juan Ricardo Ortega o Cristina Arango, también exfuncionarios de Moreno”, dijo una persona que estuvo en el comité.

Velásquez empezó su vida en Bogotá vendiendo cosméticos mientras estudiaba de noche Ingeniería Industrial. “Angélica piensa que la juzgan por no venir de una familia de ricos, pero es por su forma de hacer política”, dijo la fuente que pidió reserva para hablar con libertad.

El día de la votación de avales, el 12 de diciembre, a Velásquez se lo negaron. Para ese momento la senadora Lozano no votó pues había renunciado al partido el día anterior porque se incumplieron los acuerdos de ir al Congreso en lista conjunta con la Coalición de la Esperanza.

Carlos Ramón González, presidente del partido, y quien estaba intentando que la senadora Lozano reconsiderara su decisión, les dijo a los que votaron en contra de Velásquez: “pilas, ustedes saben que esa es la candidata de Angélica y se puede enredar la negociación para que vuelva al partido”, según recuerda la fuente que lo escuchó de primera mano. Otras dos personas lo confirmaron. 

El 13 de diciembre, cuando cerraban las inscripciones al Congreso, decidieron votar de nuevo. La mayoría de los que estaban en contra de Velásquez se abstuvieron. Solo Goebertus, la aliada de Lozano y de la alcaldesa Claudia López (su esposa), votó en contra. La representante, graduada de Harvard, antes había anunciado que no buscaría la reelección y por eso podía votar los avales, perdió la batalla por detener la entrada de Velásquez al Verde.

La Silla supo por tres fuentes cercanas a las congresistas que Goebertus y Lozano están distanciadas desde entonces. Sin embargo, la representante Goebertus dijo a La Silla que "no existe ningún distanciamiento entre Angélica y yo”. Y no se quiso referir más al tema. 

La senadora Lozano asegura que no están distanciadas, “pero tenemos una diferencia en estrategia. Simplemente ella tiene una candidata desconocida (Diana Rodríguez) y ese lujo hoy no me lo puedo dar. Ni con ella ni con nadie. Trabajo con siete candidatos”. 

Pero, por ejemplo, en el lanzamiento de campaña a la senadora no fue Goebertus ni su candidata y no se han visto en las calles juntas como en otras campañas.

En cambio, Olga Lucía Velásquez logró el aval y ha recorrido Bogotá con Lozano, quien es muy influyente en la ciudad, donde apoya otras fórmulas, incluyendo a Catherine Juvinao.

Arrasadora entre las estructuras de base

En Davril, un restaurante en Chapinero, la edil Marcela Clavijo fue la anfitriona de una reunión en la que Velásquez hablaría de su trayectoria y sus propuestas. También haría lo mismo el candidato al Senado, Ariel Ávila.

El encuentro fue transmitido virtualmente para los que no pudieran estar presencialmente, como la candidata, quien dijo que tuvo “un bajón de defensas”. Mientras llegaban los participantes sonaba “Caracolí” de Silva y Villalba. Eran unas 30 personas.

“Yo soy una de las que me he echado al hombro la campaña de Olga Lucía Velásquez”, dijo la edil Clavijo, quien hace parte del Verde hace varios años. “He visto su trayectoria en Bogotá. Cuando me enteré de que iba a ser parte del partido dije ‘quiero trabajar con ella’”.

Velásquez tomó la palabra desde la sala de su casa. “Yo vengo de Villavicencio. Desde los 17 años llegué a Bogotá a trabajar en el día y a estudiar de noche, por eso sé cómo le toca de duro a los colombianos”, dijo. Agregó que es “una mujer hecha a pulso a la que no le han regalado nada”.

Como Clavijo, hay al menos otros 20 ediles que le arman reuniones diariamente a Velásquez. Los ediles, cargos elegidos por votos en cada localidad, tienen la tarea de identificar las problemáticas de la ciudad y son los que tienen el primer contacto con los ciudadanos dentro de un partido. 

Hasta ahora, de los 18 candidatos a la Cámara que tiene el Verde en Bogotá, Velásquez es la candidata con más ediles a su favor. Incluso cuenta con el apoyo de Mario Velásquez, el edil del Polo en Santa Fe, que renunció a su partido. También está con ella la exedilesa liberal Tatiana Sabogal en Ciudad Bolívar.

Que en tan poco tiempo Velásquez haya logrado esos apoyos ha levantado sospechas y rumores dentro del Verde. Varios representantes, concejales y ediles del partido le dijeron a La Silla que Velásquez no estaba jugando limpio. Pero ninguno mostró pruebas o quiso hacer una denuncia sin pedir el anonimato. 

Frente a estos rumores, Clavijo, la edilesa de Chapinero, dice que Velásquez solo le ha ofrecido el apoyo que otros políticos del Verde le han negado “Me voy a lanzar al Concejo de Bogotá y espero Olga Lucía me apoye. Lamentablemente cuando quise hacerlo no conté con el apoyo de Antonio Sanguino a quien he acompañado”.

Velásquez le dijo a La Silla: “A muchos ediles los conozco desde que estaba en la secretaría de Gobierno y trabajé con ellos por eso están conmigo”.

Otros ediles aseguran que la apoyan porque están de acuerdo con sus propuestas. “Me interesan propuestas como la reforma a la Ley de propiedad horizontal, y sus propuestas en educación y salud”, dijo Fabián Peña, edil de Engativá.

El concejal verde Julián Espinosa, que le hace campaña a Velásquez, dijo sobre las críticas a la candidata que nunca han probado nada en su contra y cuestionó que no le hicieran ese mismo cuestionamiento a Clara López, candidata al Senado del Pacto Histórico, que también fue funcionaria de Samuel Moreno.

“Cuando hablé con ella le pregunté por lo de Moreno y creí sus explicaciones, pero también me dio tranquilidad que la apoye la senadora Lozano”, agregó el edil de Usaquén Norberto Beltrán.

Velásquez asegura que su trabajo en Bogotá es lo que ha hecho que sea tan bien recibida en el Verde. En efecto Velásquez tiene una capacidad de ejecución. Como secretaria de Gobierno lideró el programa de cuadrantes de la Policía Metropolitana, y gestionó la dotación del hospital de Suba.

Como representante a la Cámara (2014 -2018) del partido Liberal promovió la creación de la estampilla de la Universidad Distrital, que generó recursos que soportan financieramente esa universidad pública.

Un señalamiento formal contra la forma de hacer política de Velásquez llegó este martes. El concejal Verde Luis Carlos Leal pidió a la Procuraduría que investigue su campaña porque habría violado la Ley de Habeas Data, utilizando datos de una persona que no lo había autorizado.

Frente a lo que dicen los competidores de Velázquez es un señalamiento menor, en una campaña de rumores que revela el nerviosismo dentro del partido Verde por la irrupción de esta política. Uno que se hace más agudo por la cercanía que Velázquez ha tenido con la política en ejercicio más poderosa del Verde: la alcaldesa de Bogotá.

Velázquez renunció al partido Liberal en 2020, después de que se cayó su nombramiento en la Superintendencia de Vigilancia por las acusaciones de Alicia Arango, quien aseguró que su hoja de vida fue recomendada por Samuel Moreno. “No me sentí respaldada por mi partido en un momento tan difícil”, dijo Velásquez en varios medios de comunicación.

No duró mucho sin trabajo. Entró a trabajar en la Alcaldía de Bogotá a inicios del 2021 como alta consejera de la Región Metropolitana, la figura que permite la unión de la capital con otros municipios. “La alcaldesa me llamó para que hiciera tanto la coordinación técnica como política”, dijo ella.

Después de terminar su contrato, antes de que le dieran el aval, su esposo, el excontralor, exmagistrado, y ex representante a la Cámara de Cambio Radical, Ovidio Claros, ya había contactado a algunos ediles y concejales para que hicieran parte de su campaña.

En 2014 Velásquez logró llegar al Congreso con la votación más alta de la lista, más de 23 mil votos, y el padrinazgo de Juan Fernando Cristo. En 2018 intentó dar el salto al Senado, pero se quemó a pesar de la estructura electoral que ya tenía en el liberalismo y más de 40 mil votos. Este año Velázquez vuelve por un puesto que ya ocupó, en un nuevo partido, y con el mismo ímpetu y las mismas sospechas que tenía cuando se convirtió en una revelación joven de Bogotá, esta vez con las bases del partido Verde.

Nota del editor: Después de que publicamos este artículo incluimos la versión de la senadora Angélica Lozano, quien asegura que no hay distancia entre ella y Goebertus y explica por qué apoya a Velásquez.  

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