Viviane Morales, nueva Fiscal General

Imagen
5224410490_815925ed04_o_3(1).jpg


 

 

La Corte eligió Fiscal. Se trata de Viviane Morales Hoyos, excongresista y abogada de la Univerisidad del Rosario.

Después de 15 meses en la interinidad, la Corte Suprema de Justicia finalmente nombró hoy un Fiscal General de la Nación. Se trata de la excongresista Viviane Morales Hoyos.

La Corte Suprema de Justicia, en una maratónica jornada, eligió los cinco magistrados que van a llenar las vacantes que existían, escogió a Jaime Arrubla como su presidente en propiedad, y nombró Fiscal. Para ello, decidió reinterpretar su reglamento para que la mayoría de dos tercios que requiere para estas selecciones se aplicara de los presentes y no de todos sus miembros. De esta forma destrabó todas las elecciones y mostró que las diferencias internas podían ser superadas.

Esta elección envía un fuerte mensaje de armonía entre esta alta corte y el actual Presidente, que contrasta con las muy tensas relaciones entre la Corte y el gobierno anterior. No sólo porque los magistrados finalmente se hayan puesto de acuerdo para elegir Fiscal, en contraste con los empates paralizantes de los meses pasados, sino por la rapidez con que se solucionó el tema. Y el mensaje es aún más contundente porque la elección de un Fiscal proveniente de una terna presentada por Uribe se había convertido en un punto de honor para el expresidente.

Sin embargo, dentro de una terna de abogados con recorrido y de alto nivel, Morales era la más política: fue congresista por más de una década. Segundo, la nueva Fiscal es cercana al expresidente Uribe. Estos dos rasgos permiten que su elección no sea vista como una afrenta a Uribe.

Pero no se trata sólo de una decisión política. La elección de Viviane Morales también podría significar un nuevo rumbo para la política criminal del país.


¿Quién es Viviane Morales?

La nueva Fiscal nació en Bogotá hace 48 años. Es abogada de la Universidad del Rosario con especialización en derecho administrativo de la Universidad de París. Fue Secretaria General del Ministerio de Desarrollo, asesora en la Asamblea Nacional Constituyente, Representante liberal a la Cámara en 1994 y Senadora en 1998 por el movimiento cristiano Movimiento Independiente Frente de Esperanza. En el 2006, se lanzó al Senado con el Partido Liberal pero se quemó con 7.300 votos.

Como congresista, Morales avanzó la agenda de las mujeres en el Congreso. Impulsó políticas en favor de la mujer cabeza de familia y fue autora de la Ley de Cuotas que obliga a la administración a tener un 30 por ciento de mujeres en los cargos. También sacó adelante la Ley Estatutaria de Libertad Religiosa.

Morales fue una protagonista del proceso contra el entonces presidente Ernesto Samper, cuando presentó una tutela que, finalmente y en la Corte Constitucional, evitó que los 109 congresistas que absolvieron al expresidente fueran investigados penalmente. La entonces representante Morales argumentó que los congresistas no tenían por qué responder ante la justicia por las opiniones o votos en ejercicio de sus funciones. Y ganó la pelea, sentando un importante precedente. La tutela fue contra la Corte Suprema de Justicia lo que hizo pensar a muchos que la dejaría por fuera de esta contienda, pero no fue así.

Es cercana al ex presidente Álvaro Uribe. Él la incluyó en la Comisión de Notables para la reforma política cuando estalló el escándalo de la parapolítica. En esa ocasión, el hoy representante a la Cámara liberal Carlos Arturo Piedrahita denunció que Vivianne Morales y su familia tenían contratos con el Estado, lo que representaría un "impedimento moral y ético", pero no prosperó su queja.

Entre 2009 y 2010 trabajó como periodista en Caracol Radio. Cuando, en 2009, le preguntaron al aire si apoyaba la segunda reelección dijo que ‘no en un sistema presidencial’. Y también dijo que no regresaría al Congreso. Sin embargo, el año pasado se reunió con 86 representantes para explicarles que podían votar a favor del proyecto de reelección, a pesar de que habían sido denunciados ante la Corte Suprema por votar el referendo en Cámara sin el certificado del Consejo Nacional Electoral. Esto como parte de un grupo de abogados asesores, organizado por el ministro Valencia Cossio. 

Lo otro que se le había criticado es su ex esposo, Carlos Alonso Lucio, ex militante del M-19, ex senador y asesor de los paras en el 2005. En su paso por el Congreso, Lucio estuvo involucrado en un escándalo por haber visitado en la cárcel a los narcotraficantes Rodríguez Orejuela y al tiempo haber promovido una modificación al Código Penal que permitía que los narcos pagaran sus penas en la casa. Un testigo lo asoció con 'Chupeta'. También tuvo en su contra una medida de aseguramiento por estafa y falsa denuncia, que luego le precluyeron. Lucio ya no tiene investigaciones abiertas en su contra, y está alejado de la vida política y Morales se divorció de él hace dos años.


Los retos de la nueva Fiscal

Morales deberá enfrentarse a una serie de retos en la Fiscalía. Esa entidad, que tiene más de 20 mil funcionarios, es una de las más grandes del Estado. Y, aunque muchos de sus investigadores y fiscales trabajan con denuedo y han logrado importantes éxitos, necesita ajustes en varios frentes.

El primer asunto tiene que ver con las debilidades gerenciales. Como escribió el blog de Dejusticia hace unas semanas, a la Fiscalía le hace falta una visión estratégica. Ante la inexistencia de recursos para abarcar todos los delitos, directrices claras para determinar qué casos se investigan y por qué, para definir los puntos claves en los que debe reducir la impunidad, en organizar la escasa información que posee. 

El segundo es el de la investigación. Actualmente, los casos se definen sobre la base de confesiones, de testimonios y de pruebas documentales, cuando existen. Los laboratorios son escasos, las pruebas técnicas también. Hace falta que en la Fiscalía se desarrollen más las investigaciones forenses, que hoy en día dependen en gran medida de los escasos recursos de Medicina Legal. Mejor dicho, la Fiscalía necesita tener más científicos criollos como los de la serie de televisión CSI.

El tercero es el de la especialización. Aunque existen muchas unidades especializada, no todas tienen la estabilidad y el conocimiento específico necesario. Además, existe el debate sobre cómo deben ser organizadas. Actualmente lo están por tipo de delitos: contra la vida, contra el patrimonio económico, etc. También existen unidades especiales en asuntos como los derechos humanos o la corrupción. Pero algunos dicen que tiene más sentido que sea por modalidades de criminalidad. Así sería más sencillo que fiscales e investigadores concentraran en una unidad toda la información sobre el paramilitarismo, la contratación pública u otros fenómenos claros. Sea cual sea el modelo que se elija, la Fiscalía necesita profundizarlo y reforzarlo.

Finalmente, como dijeron todos los candidatos en la audiencia ante la Corte, se necesita fortalecer el personal. Ampliar y reforzar la carrera administrativa, para que los funcionarios sean de planta, asciendan a medida que adquieren más destrezas y más conocimientos, sientan más la camiseta, obviamente sin que esto implique los traumatismos que su aplicación en los últimos meses ha causado, que ha provocado la salida de experimentados fiscales. Y fortalecer la capacitación para el sistema acusatorio y la oralidad, para que entiendan mejor su función de investigadores y no de jueces y logren presentar casos cada vez más sólidos. 

Las papas calientes que hereda

Uno de los motivos por los que la elección de un Fiscal General es crítica es porque maneja, de forma directa, procesos penales contra altos funcionarios o exfuncionarios. En la actual coyuntura, eso quiere decir exfuncionarios del gobierno de Uribe, en su mayoría.

En el proceso de las chuzadas, por ejemplo, fue el Fiscal General encargado, Guillermo Mendoza Diago, el que solicitó una audiencia en la que imputará cargos contra María del Pilar Hurtado y Bernardo Moreno. Mendoza ha dicho que es posible solicitar que se aplace esa audiencia para que no empiezen a correr los 30 días que tiene el Fiscal para decidir si acusa o precluye la investigación. Así, sería Morales quien decida de nuevo sobre este punto. Y será la nueva Fiscal quien investigue y eventualmente impute cargos, acuse o precluya investigaciones contra otros altos funcionarios por este tema. Sin duda, toda una papa caliente.

Pero la Fiscal también tendrá, de forma indirecta, gran incidencia en todos los procesos penales que está investigando la Fiscalía. Heredará, por ejemplo, la decisión de si debe escuchar a las víctimas del Palacio de Justicia y reintegrar a la fiscal Angela María Buitrago. Cambios como ese le pueden ayudar a moldear las prioridades de la entidad.

Por ejemplo, Morales también estará encargada de los avances de la parapolítica. La decisión de si se continúa con esas investigaciones y en qué sentido es de gran importancia para toda la sociedad. La velocidad de las investigaciones puede ser clave para las elecciones locales del próximo año. Y también es fundamental que la nueva Fiscal defina qué derrotero tendrán las investigaciones de la Farcpolítica, especialmente en lo relacionado con los computadores de Raúl Reyes y el Mono Jojoy y de políticos como Piedad Córdoba.

El proceso de Justicia y Paz es otro de los temas calientes. Morales tendrá que definir qué hacer con los jefes paramilitares que están encarcelados en los Estados Unidos, cómo asegurar que las investigaciones por los crímenes no confesados sigan adelante o cómo proceder respecto de los más de 15 mil combatientes desmovilizados que en este momento están en el limbo por cuenta de la caída de la aplicación del principio de oportunidad para ellos. Su posición frente al proyecto de ley presentado por el gobierno es clave.

La Fiscalía también tiene decisiones pendientes en la investigación sobre el carrusel de la contratación de Bogotá. En el corto plazo, Morales deberá definir si les concede el principio de oportunidad a los primos Nule. Además debe definir si la investigación sigue concentrándose en los servidores públicos que pueden haber delinquido o si se extiende a los particulares que, aparte de los primos Nule, también hayan cometido crímenes, uno de los puntos que defendió en la audiencia.

Un último punto de importancia es la herramienta que tiene la Fiscal de declarar un crimen como de lesa humanidad y, por lo tanto, poderlo investigar en cualquier momento. Esa figura, que se ha aplicado a casos como el del asesinato de Luis Carlos Galán, podría traer sorpresas en reabrir viejas investigaciones. Cuáles, cuándo, cómo y por qué, eso lo sabremos más adelante. Pero el perfil de Morales, sus intervenciones públicas y su presentación de esta mañana ante la Corte, cuando habló de luchar de frente contra la corrupción, nos dan pistas.

Nota del autor: acabo de advertir que olvidé firmar la nota. Saludos.
 

 

Compartir
0