Detector: es engañoso comparar el aumento del salario mínimo en dólares

en pocas palabras

Una publicación mezcla datos ciertos con otros falsos o exagerados. Atribuye al Gobierno cosas que no dependen de él y no tiene en cuenta el contexto económico. 

Desde el 5 de enero circula en Facebook la captura de pantalla de un trino que compara el precio del dólar del 2018 y 2022, y el salario mínimo en esos años, teniendo en cuenta sus equivalencias en dólares.

Como la publicación ha sido compartida más de 80 mil veces y otros usuarios de Facebook han replicado la misma imagen (acá, acá y aquí), le pasamos el Detector de Mentiras y encontramos que es más falsa que cierta porque mezcla cifras ciertas y falsas, y compara los datos sin tener en cuenta el contexto económico del mercado cambiario.

Este es la publicación

En una búsqueda avanzada en Twitter de la cuenta de @ElkinCalvo encontramos que el usuario sí publicó ese trino el pasado 5 de enero.

En el trino el usuario muestra las cifras, de manera sarcástica, como “logros” del gobierno del presidente Iván Duque. Sin embargo, el aumento del precio del dólar no depende solamente del gobierno de turno, sino que es solo uno de muchos factores.

Según expertos como Camilo Díaz, director de la Unidad de Análisis en Ciencias Económicas de la Universidad Nacional, entre las causas para que una moneda se devalúe están:

     • Los ingresos que tenga el país en sus cuentas nacionales y cómo puede financiar sus necesidades fiscales.
     • La tasa de interés a la que se remuneran las inversiones que se hacen.
     • Las expectativas de inflación, la situación económica interna y el orden público en general.

Por eso, los mercados cambiarios son volátiles y a lo largo de los años suben y bajan constantemente. Además, situaciones externas, como la pandemia o la apreciación o depreciación global del dólar, que definen su valor.

Algo similar pasa con el crecimiento de la deuda pública. Según el Banco Mundial, en los países en desarrollo es común que los Estados soliciten préstamos más altos de dinero para poder cumplir los objetivos de Desarrollo Sostenible y para hacer inversiones en infraestructura o capital humano. Y como pasa con el mercado cambiario, los fenómenos sociales también pueden impactar negativamente en su crecimiento.

La pandémica empujó las economías emergentes y en desarrollo a una crisis de endeudamiento para poder hacer frente a las medidas que cada país necesitaba implementar.

Por eso, de entrada la publicación no es correcta. Pero como en el trino también se hacen varias afirmaciones sobre el precio del dólar y la devaluación del peso colombiano, La Silla las verificó una a una.

     1. “2018: dólar a $2.900. 2022: dólar a $4.060”: cierto

Según la tasa representativa del mercado (TRM), el 7 de agosto de 2018 —día en que Duque llegó a la presidencia— el precio del dólar fue de 2.898 pesos colombianos. Y a comienzos de 2022 el dólar estuvo a 4.084 pesos, al cambio del 5 de enero —día en que fue publicado el trino. Entre el 1 y el 3 de enero se ubicó en 3.981 pesos por dólar.

Es decir, durante 2018 y lo que va del 2022 sí ha habido días en los que el dólar ha estado cerca a los valores que muestra el trino, pero el aumento de esta moneda no es un evento único del gobierno Duque.

En noviembre de 2015, por ejemplo, durante el segundo gobierno de Juan Manuel Santos, el promedio mensual de la tasa de cambio fue de 2.819 pesos y en febrero de 2016 subió a 3.434 pesos por dólar.

En junio de ese año volvió a bajar a 2.833 pesos y para noviembre subió nuevamente a 3.187. En esos años el precio se vio afectado por la crisis en materias primas como el petróleo. 

Felipe Campos, director de investigaciones en la Alianza de Valores y Fiduciaria, le explicó a La Silla que para comparar el aumento del dólar, también se “debe tener en cuenta el aumento que esa moneda ha tenido en otros países para así ver si es una tendencia mundial o no”.

Según datos de TradingView, en los últimos cuatro años el comportamiento de las monedas de algunos países de la región como Brasil y Chile frente al dólar ha sido similar al del peso colombiano.

     2. “Salario mínimo 2018: U$270 dólares. 2022: U$246”: cierto, pero

El salario mínimo aprobado en 2018 fue de 781.242 pesos colombianos, que aproximadamente eran 269 dólares, a la tasa de cambio del 7 de agosto de ese año. Para 2022 el salario mínimo fue fijado de un millón de pesos, que son 244 dólares, a la tasa de cambio del día en que se publicó el trino.

Es decir, la conversión del salario mínimo de pesos a dólares que muestra el trino es cercana a la más precisa, ya que el valor en dólares depende de la tasa de cambio que había el día que se hizo la conversión. Pero esa comparación que se hace no dice nada sobre el cambio real del salario mínimo en las condiciones de vida de quienes lo reciben.

Felipe Campos le explicó a La Silla que no es correcto compararlo por su equivalencia en dólares, porque en el país “las personas no consumen en esa moneda”.

Diego Cortés Valencia, economista y máster en Economía de la Universidad Nacional de Colombia, coincide. Le explicó a los colegas de AFP Factual que “Colombia no es un país dolarizado, ni hacemos nuestras compras en dólares principalmente, por lo tanto una comparación en dólares, para hacer referencia a la capacidad de compra en el país, no tiene razón de ser”.

Como el peso colombiano es la moneda que se usa para hacer transacciones en Colombia, la forma de medir la capacidad de compra de los colombianos es en pesos.

Además, Campos explica que aunque hay productos que se ven afectados cuando aumenta el dólar, ese efecto ya está incluido en la inflación y por lo tanto en el aumento que se le hace al salario mínimo. Eso porque según la ley 278 de 1996, crece a partir de la inflación pasada (medida en el IPC), la meta de inflación que ha fijado el Banco de la República para el siguiente año, el incremento del Producto Interno Bruto (PIB) y la productividad de la economía.

En ese sentido, para comparar el aumento del salario mínimo se debe tener en cuenta el aumento de los costos internos, como los productos de la canasta básica familiar, y no el poder adquisitivo de otro país.

Según cifras del Ministerio de Trabajo, en el 2017 el salario mínimo fue de 737.717 pesos. Para 2018 aumentó a 781.242, lo que significa una subida del 5,9 por ciento; y como la inflación proyectada para el cierre de ese año fue de 4,1 por ciento, hubo un aumento real de 1,8 puntos por encima del incremento de precios.

Para el 2022 el incremento nominal fue de 10,07 por ciento (el anunciado por el Gobierno); y como la inflación proyectada para el cierre de 2021 era de 5,3 por ciento, el aumento real del salario fue de 4,77 puntos. Ese ha sido el aumento real más alto de las últimas décadas.

     3. “2022: La moneda más devaluada del mundo con una caída de 14,20%”: falso

La devaluación de una moneda se refiere a cuánto disminuye su valor durante cierto período en relación con otra moneda de referencia, en este caso el dólar.

Aunque no es claro si el usuario se refiere a las cifras de devaluación de lo que va del 2022 o al cierre que tuvo el peso en 2021, los rankings de devaluación de las monedas son diferentes todos los días. Como explicamos aquí, el peso colombiano sí ha estado entre las monedas más devaluadas, pero no es la primera a nivel mundial.

Por ejemplo, el 10 de agosto de 2021, el peso colombiano fue la moneda más devaluada entre los países emergentes con una caída de 14,20 por ciento, por encima de Turquía (-14,03 por ciento) y Argentina (13,25 por ciento). Pero al día siguiente Colombia bajó a 13,03 por ciento y la lira turca se ubicó como la más devaluada con 14 por ciento.

Según un informe de la BBC que analizó datos de Refinitiv y Capital Economics, para finales de noviembre de 2021 Colombia era el tercer país de Latinoamérica con la moneda más devaluada, con una caída de 13,4 por ciento, después de Chile (17 por ciento) y Argentina (15,7 por ciento). Ese ranking solo incluyó a las mayores economías de la región y dejó por fuera países como Venezuela y Cuba.

Campos le dijo a La Silla que en estos rankings no se suelen incluir todas las monedas del mundo y resulta desacertado calificar una como la más devaluada de todas. “El universo de monedas siempre va a ser mucho más amplio de lo que uno considera. Hay muchas monedas africanas, y otras como el bolívar, que no entran en estas mediciones y están mucho más devaluadas que el peso colombiano”, explicó.

Sin embargo, el 31 de diciembre de 2021, Bloomberg hizo un ranking en el que incluyó la mayoría de monedas del mundo. El primer lugar lo ocupa Cuba con una caída de 2.300 por ciento; en segundo está el bolívar venezolano, con 332 por ciento; y en tercer lugar está el dinar libio con 242 por ciento.

Colombia ocupó el puesto número 12, con una caída de 18 por ciento. 

Esa devaluación del peso tiene causas diferentes a Duque.

José Luis Mojica, analista de investigaciones económicas de Corficolombiana, le dijo a Bloomberg que el dólar se fortaleció a nivel global por las expectativas de los inversionistas, pero también se sumó la aversión por el avance de los contagios en el mundo y la nueva variante ómicron.

Felipe Campos resalta que la incertidumbre que generan los cambios políticos es otra causa de devaluación: “Al menos 4 por ciento de la devaluación del peso colombiano responde a la expectativa electoral; es evidente porque los países que están liderando la devaluación después de Colombia son Perú y Chile (fuera de Argentina que tiene condiciones económicas diferentes), que también tienen incertidumbre electoral”. 

     4. “2022: Deuda pública más alta histórica con 715 billones (65,3% del PIB). La deuda creció más del 20%”: más cierto que falso.

Según las cifras más recientes del Ministerio de Hacienda, con corte al 30 de noviembre de 2021, la deuda pública del Gobierno Nacional llegó a 715,70 billones de pesos. Un valor que representa el 65,3 por ciento del PIB del país, tal como afirma el trino.

En el mismo periodo de tiempo, pero en 2020, la deuda fue de 611,10 billones de pesos (60,5 por ciento del PIB). Es decir, de noviembre de 2020 a 2021 hubo un aumento de 17 por ciento en términos del PIB (no de “más del 20 por ciento”, como dice el trino).

Además, según cifras del Banco de la República, en septiembre de 2020 la deuda alcanzó representar el 72,5 por ciento del PIB. 

Felipe Campos le explicó a La Silla que el aumento de la deuda pública de Colombia no es un caso único. Durante la pandemia, la deuda se disparó en todo el mundo y países con mercados emergentes enfrentaron restricciones financieras más altas. También reiteró que el aumento de Colombia estuvo dentro del promedio mundial.

Según las cifras más recientes de la base de datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), que corresponden a 2020, en la pandemia la deuda mundial aumentó a 226 billones de dólares, que equivalen al 256 por ciento del PIB del mundo; un incremento de 28 puntos porcentuales con respecto a 2019.

Y en 2020 la deuda de Colombia aumentó un 22,02 por ciento con respecto a 2019. 

En suma, el trino presenta algunos datos ciertos, como el precio del dólar en Colombia y la equivalencia del salario mínimo en dólares; y otros errados, como la devaluación del peso colombiano en comparación con otros países.

También compara los datos sin tener en cuenta el contexto económico del mercado cambiario, y llega a conclusiones erradas, como señalar que el aumento del precio del dólar es por el gobierno de turno. Por eso calificamos la publicación como más falsa que cierta.