Detector: la Fiscalía no dijo que el policía que mató a Dilan Cruz no es responsable, como dice Peñalosa

en pocas palabras

 Verificamos esta y otras declaraciones del exalcalde en una entrevista con RT Rusia. 

Hace dos días el medio RT Rusia publicó una entrevista que le hizo a Enrique Peñalosa, exalcalde de Bogotá y precandidato presidencial. 

Peñalosa hizo referencia al caso de Dilan Cruz, el menor asesinado que murió por el disparo de un policía del Esmad durante el paro de 2019, en los últimos meses de su alcaldía. Dijo que el policía disparó una bala de goma y que la Fiscalía declaró que no hubo responsabilidad del policía implicado en el caso.

Le pasamos el Detector de Mentiras a lo que Peñalosa dijo y encontramos que varias de sus frases son falsas. 

Esta es la entrevista en la que Peñalosa habla del caso Cruz:

Verificamos cada una de las frases y esto fue lo que encontramos:

“Primero que todo. A Dilan Cruz le dispararon con una bala de caucho”: falso

Como concluyó este informe de Medicina Legal, Cruz murió después de recibir el impacto de una munición tipo bean bag. Se trata de un cartucho plástico de carga múltiple, con base de metal, en cuyo interior hay un kevlar, o saco de tela, que contiene entre 200 y 500 perdigones de plomo.

El dictamen añade que el arma con la cual se hizo el disparo fue una escopeta calibre 12, que es de uso autorizado por el Esmad. 

La munición utilizada por el Esmad ese día era una “bean bag” modelo 12 Gauge Drag Stabilizer Round. Es un “bean bag” con una característica especial: de la bolsa de perdigones salen cuatro “colas” que estabilizan la trayectoria del proyectil, como reportaron los colegas de Ciper Chile. 

Tanto el ministro de Defensa de entonces, Carlos Holmes Trujillo (Q.E.P.D), como el comandante de la Policía, Jorge Luis Vargas, indicaron que el Esmad disparó con este tipo de cartucho. No con una bala de caucho, como dijo el exalcalde Peñalosa. Por eso, parte central de su argumento es falso.

“De las que se usan en todo los países”: más cierto que falso

Sobre si ese tipo de munición se usa “en todos los países”, encontramos que las ‘bean bag’ sí son utilizadas por la policía antidisturbios en países como Chile, Estados Unidos, Canadá y Hong Kong, pero también que el hecho de que se use en ellos no implica que se usen en todos los países ni que su uso esté exento de polémica.

Además, como muestran estudios como éste publicado en The New England Journal of Medicine y éste publicado en BMJ Open, existe una discusión sobre el uso de ese tipo de municiones para controlar multitudes. Eso porque han generado lesiones graves, discapacidad e incluso la muerte.

Por ejemplo, en Illinois (Estados Unidos) un hombre murió por el impacto del cartucho en el abdomen y en Hong Kong una persona perdió un ojo. Por eso Austin (Texas) prohibió el uso de bean bags para controlar disturbios. 

De hecho la ONU indica que este tipo de municiones ya no están autorizadas en sus misiones e indica que entre los efectos de su uso en distancias cortas está la muerte.

No es un arma letal. Desafortunadamente en ese caso resultó letal”: más cierto que falso

Efectivamente, la escopeta calibre 12 con bean bag no es una de las llamadas armas letales, que incluye armas de fuego como pistolas, revólveres o fusiles. Por el contrario, es parte de las llamadas “armas no letales” o “menos letales”, y en eso Peñalosa tiene razón.

Sin embargo, la posibilidad de que “resulte letal” una de esas armas no es tan remota, y por eso ese tipo de armas tiene otros nombres que dejan claro que pueden causar la muerte.

De entrada la misma Policía, en su resolución de 2017 que reglamenta el uso de armas y municiones, las llama “armas menos letales” (es decir, que matan menos que otras) y no “no letales”. 

En la misma línea, las Normas para el mantenimiento de la paz para las unidades de policía constituida de la ONU dice que los bean bag son un arma “menos que letal”.

“Las armas no letales, también llamadas armas menos letales, armas menos que letales, armas no mortales, armas de cumplimiento o armas que provocan dolor son armas destinadas a ser utilizadas en la escala de uso de la fuerza antes de utilizar cualquier arma letal”, dice el documento de la ONU. 
 
Tanto pueden ser letales que así lo reconoció el Gobierno en sus explicaciones tras la muerte de Cruz.

“Se trata de armas que tienen un riesgo reconocido internacionalmente, es decir de uso permitido y no de un arma no convencional como algunos señalan. Este cartucho está contemplado por las Naciones Unidas. Al igual que las armas calibre 12 y son armas menos letales que son usadas por los grupos antidisturbios no solo en Colombia”, dijo el entonces ministro Trujillo. 

Por último, esas armas menos letales reducen el riesgo de muerte solo cuando se usan de formas determinadas, que están reguladas y que se enseñan a quienes las usan. Por ejemplo, en el caso de las escopetas calibre 12 y los bean bags, no deben ser disparadas a la cabeza (como en el caso de Cruz), según el manual bajo el cual actúa el Esmad. El agente solo puede apuntarlas, y en casos extremos de desorden, del pecho hacia abajo.

Incluso los fabricantes de los ‘bean bag’ indican expresamente que de ser manipulada de manera incorrecta puede causar la muerte.

(En algunas circunstancias, si se usan incorrectamente, los productos menos letales de CTS pueden causar daños a la propiedad, lesiones corporales graves o muerte. Por lo tanto, cualquier persona que use la opción de fuerza que se muestra en esta página debe recibir la formación adecuada para garantizar la más segura y uso más eficaz, en español). 

En conclusión, es cierto que el arma que usó el policía contra Dilan Cruz no era un arma letal.

"Este caso fue investigado por una organización civil, por la Fiscalía. La Fiscalía encontró que no había habido ninguna intención de parte del policía cuando hizo ese disparo: más cierto que falso

Peñalosa hace referencia a un informe del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, que dice que el disparo del policía no fue intencional y que fue filtrado por Semana

El informe llega a tres conclusiones:

  1. Que Manuel Cubillos Rodríguez, capitán del Esmad, dirigió el disparo hacia la turba de manifestantes, no hacia Cruz en concreto.
  2. Que disparó “con el fin de causar o producir dolor y disuadir”, pero no con la intención de ocasionar la muerte.
  3. Que Cubillos no vio a Cruz.

“No se observa al uniformado (Cubillos) realizar alineación o seguimiento con su arma de dotación a los movimientos realizados por Dilan Cruz, a fin de sincronizar la velocidad del disparo, con la velocidad con la que se desplazaba el supuesto objetivo”, dice el informe.

“Durante los 15 segundos aproximados que duró la dinámica de devolución de granadas por parte de Dilan Cruz, solo en el último segundo de su recorrido, se observa al capitán Cubillos empuñar el arma hacia donde estaba la protesta”.

El informe también dice que por las largas jornadas de trabajo, Cubillos probablemente perdió la visión periférica y no “se percata de la aproximación repentina del joven a su línea de tiro”. 

A pesar de eso, el informe no da para afirmar que la Fiscalía concluyó no había habido ninguna intención de parte del capitán Cubillos, en tanto dice explícitamente que sus conclusiones siguen siendo hipótesis, como dice en su conclusión:

(Polémico… le apuntó a la cabeza, dice el periodista) “No, es que no le apuntó, precisamente. Usted es el que está diciendo que apuntó”: debatible

Aún la justicia no ha establecido si el uniformado le apuntó a Cruz, y hay argumentos fuertes en los dos sentidos:

  • Para afirmar que sí: varios videos muestran que se giró y le disparó 

En un reportaje de Cerosetenta muestra el momento en que el patrullero del Esmad toma su arma, apunta a una zona y dispara. Ese disparo es el que impacta la cabeza de Cruz.

De acuerdo con el manual bajo el cual actúa el Esmad, esas armas se pueden disparar de tres maneras: parabólica cuando debe caer a  más de 80 metros, rasante cuando es entre 60 y 80 metros, y rastrero, cuando es entre 30 y 60 metros.

Nunca contra la cabeza de alguien, como pasó.

El video que muestra Cerosetenta no muestra en el mismo plano al policía y a Cruz en el momento del disparo. Eso facilitaría calcular la distancia entre ambos. Pero por lo que se ve un par de segundos después, no los separaban más de 60 metros.

De hecho, el informe del CTI revela que la distancia entre el capitán y Cruz estaba entre 21 y 24 metros.

Es decir: estaban en el rango dentro del cual el policía debía disparar hacia el piso, porque “de esa forma el suelo servirá como reductor de velocidad impidiendo un impacto directo sobre la multitud”, dice el manual.

Así se veía una captura de pantalla del momento en el que el uniformado disparó y Cruz cayó al suelo:

  • Como se ve a Cubillos apuntando, hay elementos para decir que le apuntó a Cruz.

Para afirmar que no: el informe del CTI dice que apuntó a la turba, no específicamente a Cruz. 

Como contamos antes, el informe indica:

“No se observa al uniformado (Cubillos) realizar alineación o seguimiento con su arma de dotación a los movimientos realizados por Dilan Cruz, a fin de sincronizar la velocidad del disparo, con la velocidad con la que se desplazaba el supuesto objetivo, aspectos esperados si la intención era impactar específicamente a DILAN CRUZ, y especialmente a la zona corporal lesionada (...) durante los 15 segundos aproximados que duró la dinámica de devolución de granadas por parte de DILAN MAURICIO CRUZ MEDINA, solo en el último segundo de su recorrido, se observa al capitán CUBILLOS empuñar el arma hacia el costado nororiental de la vía”

Los dos argumentos están sobre la mesa y ninguno zanja la discusión (el mismo informe del CTI dice que se requieren más pruebas, y especialmente una inspección judicial al lugar). Con eso, un juez determinará si le apuntó o no a Cruz.

“Los expertos de la Fiscalía encontraron que, en ese caso en particular, no hubo responsabilidad del Policía”: falso 

Es necesario aclarar que el informe del CTI no se refiere a la responsabilidad del capitán Cubillos sino a sus acciones, que pueden dar indicios de su voluntad y por esa vía de su responsabilidad.

Pero es un juez quien dirá si fue responsable, incluso sin intención de matar, del delito de homicidio: en Colombia existe el homicidio culposo, que se da cuando alguien sin intención termina quitándole la vida a otro (como el conductor que atropella a alguien sin querer).

Así, en términos penales la responsabilidad no siempre depende de que haya intención, como tampoco la hay en muchos aspectos de la vida en los que un error evitable pero no intencional produce responsabilidad.

El caso de Cruz empezó a ser investigado por la Justicia Penal Militar pero después de una intensa batalla jurídica finalmente la Corte Constitucional decidió enviar el caso a la justicia ordinaria. 

Según la orden de la Corte, el Juzgado 189 de Instrucción Penal Militar debe enviar de forma inmediata las diligencias que adelantaba en su contra a la Fiscalía 298 Seccional de la Unidad de Vida Bogotá.

Esa Fiscalía Seccional está haciendo la investigación, definirá si a su juicio hay responsabilidad del capitán Cubillos y un juez deberá decidir.