Detector a los mitos contra la despenalización del aborto

en pocas palabras

Esta semana, de nuevo, la Corte Constitucional tiene en su agenda definir una demanda que promovió el movimiento Causa Justa para eliminar el delito de aborto en Colombia. 

Frente a eso, varios movimientos tienen una campaña en redes para que eso no pase, usando las etiquetas #NoAlAbortoEnColombia, #NoAlAbortoSiALaVida, #ElABortoDuele y #AbortoNoEsSalud

Como en los recientes plantones contra el aborto retomaron varios de esos datos, les pasamos el Detector de Mentiras y encontramos que la mayoría son falsos y que los que son ciertos se presentan sin un contexto fundamental para explicarlos.

Esta es la verificación de cada mito:

“En todos los países que se legaliza el aborto se multiplica”

FALSO

Aunque las cifras de algunos países muestran un aumento inicial de IVE después de su despenalización, a largo plazo la práctica se estabiliza o disminuye. Sin embargo, no se multiplica, como dicen las publicaciones en redes. 

Uruguay: Ese país despenalizó el aborto en 2012. El Ministerio de Salud uruguayo estimaba que entre 1995 y 2002 se realizaban en promedio 33 mil abortos ilegales por año, y entre 2012 y 2013, tras la legalización, se realizaron 6.676. 

Cifras más recientes muestran que el número de abortos ha aumentado año a año, pero siguen siendo una fracción más baja de los 33 mil:

Ciudad de México: La IVE fue despenalizada en ese estado en 2007. Según cifras del Ministerio de Salud mexicano, el número de abortos comenzó a descender a partir de 2015, tras ocho años de su aprobación. El 2021, con datos hasta septiembre 30, ha sido el año con menos abortos desde que empezó a incrementar.

Países europeos: Un informe de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (Figo) indicó que, después de la despenalización y a largo plazo, la tasa de abortos bajó o se mantuvo estable en varios países. 

“En Francia e Italia, la tasa de abortos por 1.000 mujeres en edad reproductiva mostró una fluctuación ascendente menor durante los primeros dos o tres años después de la despenalización, pero descendió continuamente en el período 1980-1996. En Portugal, donde la ley del aborto se volvió ampliamente liberal en 2007, el número de abortos se mantuvo estable o descendió de más de 18.000 en 2008 a 17.414 en 2013. Esto equivale a una tasa de abortos de 7,3 por 1.000 mujeres en edad reproductiva, que se encuentra entre las más bajos del mundo”, dice el informe.

España pasó de 113.000 abortos registrados en 2011 a 95.000 en 2018, según datos del Ministerio de Sanidad español que fueron citados por los colegas de Chequeado.

Estados Unidos: Según los datos más recientes de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), entre 2008 y 2018 hubo una disminución de abortos en todas las medidas

“Entre 2009 y 2018, el número, la tasa y la proporción de abortos notificados disminuyeron un 22%, 24% y 16%, respectivamente. En 2017, el número total, la tasa y la proporción de abortos notificados disminuyeron a mínimos históricos durante el período de análisis para las tres medidas. Sin embargo, en comparación con 2017, en 2018, el número total y la tasa de abortos notificados aumentaron en un 1% y la tasa de abortos aumentó en un 2%”, dicen los CDC.

Reino Unido: De acuerdo al Ministerio de Salud inglés, el número de abortos ha aumentado desde su despenalización: en 2020 hubo 209.917 de mujeres residentes en Inglaterra y Gales, el número más alto desde que se introdujo la Ley del Aborto en 1967.

La tasa de abortos es de 18,2 por cada 1.000 mujeres entre 15 y 44 años.

Como el Reino Unido es el único caso en el que hay una tendencia al crecimiento, no es cierto que eso pase en “todos los países”, como dice el mito.

“Farmacéuticas utilizan las células de bebés abortados para elaborar vacunas”

más falso que cierto

Como contamos en este detector, desde 1970 se utilizan líneas celulares derivadas de células de fetos de embarazos interrumpidos voluntariamente en la fabricación de vacunas, incluidas las que hay hoy contra la rubéola, la varicela, la hepatitis A y el herpes zóster.

Varias vacunas contra el covid también usan líneas celulares derivadas de células fetales, como cuenta este artículo de la revista Science.

Las líneas celulares son células de un tipo único (humano, animal o vegetal) que se han adaptado para crecer continuamente en el laboratorio y que se usan en investigación.

La vacuna de Astrazeneca utiliza la línea celular HEK-293, una línea celular renal ampliamente utilizada en la investigación y la industria que proviene de un feto abortado alrededor de 1972.

La de Janssen utiliza la línea celular PER.C6m, que fue desarrollada a partir de células retinianas de un feto de 18 semanas abortado en 1985.

“En estas vacunas, las células fetales humanas se utilizan como "fábricas" en miniatura para generar grandes cantidades de adenovirus, desactivados para que no puedan replicarse, que se utilizan como vehículos para transportar genes del nuevo coronavirus que causa COVID-19. Cuando los adenovirus se administran como vacuna, las células de los receptores comienzan a producir proteínas a partir del coronavirus, lo que con suerte desencadena una respuesta inmunitaria protectora”, dice Science.

Sobre el tema Arthur Caplan, un bioético de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, dijo: “Hay mejores formas de ganar las guerras del aborto que decirle a la gente que no use una vacuna. Estos son abortos de hace mucho tiempo. Estas células tienen décadas de antigüedad, e incluso los principales líderes religiosos como el Papa han reconocido que por el bien común no vale la pena el simbolismo para poner en riesgo a la comunidad”.

La Pontificia Academia para la Vida del Vaticano declaró en 2005 y reafirmó en 2017 que, en ausencia de alternativas, los católicos podrían recibir vacunas elaboradas con líneas celulares fetales humanas históricas.

Por su parte, las vacunas de Pfizer y Moderna utilizan la tecnología ARNm y por eso no requieren el uso de cultivos celulares fetales para fabricar la vacuna.

Al inicio del desarrollo de la tecnología de vacunas ARNm sí se utilizaron células fetales como "prueba de concepto" (para demostrar que una célula podría tomar el ARNm y producir la proteína de pico del SARS-CoV-2) o para caracterizar la proteína de pico del SARS-CoV-2, como contó el Departamento de Salud de Los Ángeles.

“En Groenlandia hay más abortos que nacimientos al año”

cierto

En ese país el aborto fue legalizado en 1975 y desde 1995 a 2019, el número de abortos ha estado alrededor de 800 a 900 por año. Una cifra que desde 2012 sí es más alta que el número total de nacimientos.  

Así se ve una comparación entre abortos y nacimientos con cifras oficiales del Ministerio de Salud:

Abortos:

Nacimientos:

Nota del editor: Cambiamos la calificación de esta afirmación para reflejar de forma más precisa la información.

“Empresas utilizan las células de bebés abortados para saborizar productos”

FALSO

El mito de que empresas como Kraft, PepsiCo, Nestlé utilizan células de bebés abortados empezó a circular desde 2011 y fue difundido por la organización Children of God for Life.

Según la organización, esas empresas contrataban a Senomyx, una compañía de aditivos alimentarios, que utilizaba las células HEK-293 (una línea celular renal ampliamente utilizada en investigación) para saborizar productos.

Eso es falso. Aunque la biología celular lleva más de 30 años investigando con células madre fetales, las empresas de alimentos no producen alimentos con fetos abortados y no usan esas células en los productos disponibles para consumidores.

En 2011, Senomyx explicó que usó la línea celular HEK 293 en una investigación de sabores, usándolas como células receptoras del gusto para evaluar la reacción del paladar humano a los sabores sintéticos. Ninguna parte de esta línea celular forma parte de los potenciadores de sabor de Senomyx ni de ningún producto alimenticio terminado.

Gwen Rosenberg, vicepresidenta de relaciones con inversionistas y comunicaciones corporativas de Senomyx, describió el proceso al Miami New Times en 2011 como "un sistema de degustación robótico".

"(Rosenberg) representó filas de pequeños platos cuadrados de plástico con cientos de pequeñas hendiduras en cada plato. Se coloca una proteína en cada hendidura, luego un sabor. Si la proteína reacciona al sabor, los resultados se grafican. Si el nuevo sabor (de los cuales la compañía tiene más de 800,000) tiene éxito con la prueba de proteínas, la compañía luego realiza pruebas de sabor con humanos adultos (vivos) ", citaron los colegas de Politifact. 

El escritor de ciencia y medicina Matthew Herper también explicó el proceso en un artículo de Forbes en 2012.

"Esta es una tecnología de 35 años. Y se usa ampliamente en biología celular. Y no hay forma de que las consumas o que las células causen problemas de salud. Las células renales se vieron obligadas a absorber fragmentos de ADN mediante una técnica inventada en 1973 que utilizaba una solución de calcio. Las células resultantes no actúan en absoluto como las células humanas, pero son muy fáciles de trabajar y se han convertido en caballos de batalla de la biología celular. Por eso se utilizan en el desarrollo de medicamentos y vacunas. No se ha utilizado ningún tejido fetal nuevo para mantener el cultivo celular; el uso de esta línea celular no conduce a un nuevo aborto ", indicó Herper. 

En 2012, PepsiCo publicó un comunicado en que aseguró que no realizó ni financió investigaciones que utilizaran líneas celulares derivadas de embriones o fetos,y que Senomyx no usó células HEK para la investigación a nombre de la compañía.

“El aborto provoca cáncer de mama”

FALSO

Este mito empezó a circular en los noventa cuando unos estudios sugirieron que el aborto estaba asociado a un mayor riesgo de cáncer de seno.

Sin embargo, como aclara el Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos (NCI), la metodología de esos estudios tenía limitaciones importantes que pudieron afectar sus resultados. Por ejemplo, dependían de la información que dieron las participantes del estudio sobre sus antecedentes médicos, lo que puede generar sesgos.

Y, contrario a esos resultados, varios estudios que fueron publicados en los 2000 (1,2,3,4 y 5) han demostrado consistentemente que no hay asociación entre el aborto provocado y el riesgo de cáncer de seno. 

En 2009, el Comité de Prácticas Ginecológicas del Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos concluyó que los estudios han mostrado que las mujeres que han abortado tienen el mismo riesgo de cáncer de seno que otras mujeres.

En el mismo sentido, la Organización Mundial de la Salud indica “existen datos epidemiológicos sólidos que no muestran un riesgo mayor de cáncer de mama en las mujeres después de un aborto espontáneo o inducido”.

“En Colombia no hay ninguna mujer en la cárcel por aborto”

FALSO

De acuerdo a cifras del Instituto Penitenciario y Carcelario (Inpec), desde 2001 a hoy 34 mujeres han ido a la cárcel por el delito de aborto, 24 condenadas y 10 sindicadas. Este año una mujer fue condenada por ese delito. 

Según el informe ‘La criminalización del aborto en Colombia’ de La Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres, hay 5.737 procesos judiciales registrados en la Fiscalía por el delito de aborto desde 1998. De esos, 1.382 casos están activos. 

Buena parte de las mujeres procesadas penalmente por abortar son adolescentes y niñas en situación de vulnerabilidad, y anualmente unos 400 casos llegan a la justicia.

“Las menores de edad son una parte importante de la población de indiciadas en el caso del aborto consentido (representan el 12,5 % de los casos) y son sancionadas con mayor frecuencia que las adultas, pues se calcula que aproximadamente el 25 % de las mujeres condenadas son menores de edad”, dice el informe.