Detector: el recaudo del 4x1000 va al Gobierno, no a los bancos

en pocas palabras

El trino de la influencer Mafe Carrascal parte de una premisa errada

Hace unas horas la influencer María Fernanda Carrascal publicó un trino relacionado con el 4x1000, un impuesto que cobra $4 pesos por cada $1.000 que pasen por una transacción bancaria.

Según Carrascal, “el Gobierno y sus congresistas están en contra de la eliminación del 4x1000 porque cuidan los intereses de los banqueros”.

Como su trino ha tenido más de 1.400 ‘me gusta’ y más de 600 retrinos, decidimos pasarle el Detector de Mentiras.

Encontramos que el trino parte de una premisa falsa porque los bancos no solo no se benefician de ese impuesto sino que les afecta su negocio y se oponen a él.

Este es el trino de Carrascal:

¿Qué es el 4x1000?

Es un impuesto a los movimientos financieros (su nombre técnico es gravamen a los movimientos financieros o GMF) y cobra $4 pesos por cada $1.000 que pasen por una transacción bancaria. Tiene varias reglas, como que las personas naturales pueden “marcar” una cuenta para que esté exenta de él pero solo bajo ciertas condiciones.

La idea de que beneficia a los bancos viene de su nacimiento: lo creó el gobierno de Andrés Pastrana como un impuesto temporal, del 2x 1000 (o 0,2 por ciento) destinado a financiar el salvamento de varios bancos en 1999.

Es decir, el gobierno Pastrana lo creó para cobrar a quienes usaban los bancos y con ese dinero meterle plata a los que estaban quebrados, que luego vendió.

Aunque formalmente siempre ha sido un impuesto temporal, con vigencia por algunos años, los gobiernos de Pastrana, Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos lo fueron prorrogando y aumentaron la tarifa al 0,4 por ciento.

Como contamos, el GMF tiene la ventaja de que se recauda muy fácil porque la Dian solo tiene que vigilar a unas decenas de bancos. Pero tiene la desventaja de que, al encarecer las transacciones en el sector bancario, desestimula su uso, y así limita la formalización de la economía (que, entre otras, sirve para que la Dian tenga más información apra cobrar otros impuestos).

Por eso los bancos están a favor de su desmonte y han apoyado varias propuestas para desmontarlo, como el proyecto de ley actual de la representante Katherine Miranda que busca eso. Propone que en 2023 el GMF sea del 0,3 por ciento, en 2024 baje al 0,2, en 2025 solo sea del 0,1 y que en 2026 desaparezca.

Hernando José Gómez, presidente de la Asociación bancaria y de entidades financieras de Colombia (Asobancaria), indicó que este impuesto ha afectado la bancarización en el país porque muchas personas no se bancarizan para no pagarlo.

“Ha afectado y promovido la informalidad, entonces desearíamos que en algún momento se elimine, pero dada la cantidad que se capta por el 4x1.000 tiene que ser gradual y tener compensación de otras fuentes de ingreso”, dijo Gómez.

Jaime Alberto Upegui, presidente Scotiabank Colpatria, coincide. Dice “el 4x 1.000 como tal es antitécnico y no estimula la bancarización, pues al haber mayor cantidad de transacciones en efectivo se incentiva la informalidad y hace que los ciudadanos no puedan acceder a los productos financieros, los cuales son útiles al momento de adquirir bienes y servicios. Es un impuesto que va en contra de la política de bancarización y formalización del Gobierno Nacional”.

La negativa de las asociaciones bancarias frente a este impuesto no es nueva. En 2018, Asobancaria había pedido su eliminación. Y en varias oportunidades el Congreso también ha tratado de desmontarlo: en 2012 y 2017 en la Cámara de Representantes se presentaron proyectos que pretendían eliminarlo pero se cayeron.

La negativa a eliminarlo es por el hueco fiscal que dejaría

A diferencia de lo que argumenta Carrascal, la negativa a acabar el 4x1.000 viene de lo difícil de reemplazar el recaudo que logra el Estado con él.

Hace unos días el Ministerio de Hacienda estimó que la eliminación gradual de este impuesto tendría un impacto fiscal negativo anual cercano a $7,4 billones.

“También se presentaría un leve incremento en el recaudo del impuesto de renta, en la medida en la que los contribuyentes dejarían de tener deducciones correspondientes al 50 % del pago de este impuesto”, dice el documento que el viceministro técnico de Hacienda, Jesús Bejarano, envió al Congreso.

Con él coinciden incluso críticos del Gobierno, como Luis Carlos Reyes, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana.

“Este recaudo es significativo para la economía del país y tratar de reemplazarlo por otros impuestos implicaría un aumento en el IVA o el impuesto de Renta de las personas naturales o empresas”, dice. Y eso que no comparte la crítica de que sea por él la baja bancarización: “Creo que no es precisamente este impuesto lo que está haciendo que las personas de bajos y medianos ingresos no hagan parte del sistema financiero”, explicó.

Como los bancos no son beneficiados por el impuesto de 4x.1000 calificamos el trino de Carrascal como falso.