Jueza niega la pretensión de la Fiscalía de cerrar el caso Uribe

La jueza 28 de conocimiento, Carmen Ortiz, no accedió a la petición de la Fiscalía de precluir el proceso judicial contra el expresidente Álvaro Uribe por supuesto soborno y manipulación de testigos.

Desde esta mañana ha estado leyendo su decisión, en la que ha criticado duramente la labor del fiscal Gabriel Jaimes y, por el contrario, ha dado argumentos para decir que el proceso contra el expresidente debe continuar.

La jueza, en todo caso, no está decidiendo si Uribe es culpable, sino si hay mérito para llevarlo a juicio.

Hasta la publicación de esta nota, que iremos actualizando apenas se conozcan más decisiones, la jueza ha determinado que en los siguientes episodios que evaluó, el caso no debe precluir. Son, específicamente, casos de soborno.

Los exparamilitares de Cómbita

La jueza no concedió la preclusión para el delito de soborno en el caso de Máximo Cuesta Valencia, alias “Sinaí”; Elmo José Mármol Torregrosa, alias “El Poli”, y Giovanny Alberto Cadavid Zapata, alias “Cadavid”, exparamilitares recluidos en la cárcel de Cómbita (Boyacá) que en 2012 escribieron cartas asegurando que Iván Cepeda –por intermediación de la abogada Mercedes Arroyave– los abordó para pedirles que declararan que Uribe sí tenía relaciones con paramilitares, a cambio de beneficios jurídicos y económicos.

La Corte Suprema, cuando tuvo el caso, concluyó que era extraño que esos tres exparas hubieran decidido declarar súbitamente hechos que ocurrieron hace muchos años, pero en la etapa en la que llevaba la investigación aún no tenía indicios de soborno.

Sin embargo, se han conocido pruebas de que tergiversaron información en sus declaraciones contra Cepeda, mintieron sobre las circunstancias en las que dieron las declaraciones y al decir que no conocían a Diego Cadena, abogado de Uribe.

Para la Fiscalía, lo importante era que los tres coincidían en sus señalamientos contra Cepeda. Y solicitó precluir la investigación por soborno en este caso porque no había pruebas de que les hubieran ofrecido algo a cambio de declarar.

La jueza, sin embargo, concluyó que sí hay posibilidad de que pudiera haber habido un soborno.


Y también cuestionó a la Fiscalía:

Por eso la Jueza ya dijo que la petición de la Fiscalía en lo que respecta a los presos “Sinaí”, “Poli” y “Cadavid” "no satisfizo la carga de mostrar la certeza de que no hubo soborno en actuación penal".

Por eso, no concede la preclusión en ese caso en particular.

"El Tuso" Sierra

Juan Carlos “el Tuso” Sierra entregó dos cartas a la Corte Suprema de Justicia. En una manifiesta su intención de declarar en el proceso. En otra, relató hechos sobre visitas que recibió en una cárcel de Estados Unidos en 2009 en los que diferentes personas le pidieron información sobre relaciones de Uribe con paramilitares. "El Tuso" no declaró ante la Corte porque cuando lo citaron no compareció. La Corte, en todo caso, determinó que el contenido de las cartas aportadas por “el Tuso” Sierra era falso.

Pero en la Fiscalía él sí rindió versión y aseguró que, entre otros, lo había visitado Cepeda, como invitado en una delegación del Congreso, y que le preguntó por Uribe y su hermano Santiago. Aclaró que Cepeda nunca le pidió que mintiera.

La Fiscalía concluyó que no hay ninguna prueba que comprometa a Uribe con presuntos hechos ilegales en la consecución de la declaración del “Tuso” Sierra.

Hoy la jueza dijo:

Y de nuevo cuestionó a la Fiscalía:


La aparición de la exfiscal Hilda Niño

La exfiscal Hilda Niño Farfán fue condenada en 2020 por la Corte Suprema tras confesar que recibió plata de delincuentes para favorecerlos. Apareció en este proceso porque a través de un político allegado a su familia le envió un mensaje a Álvaro Uribe Vélez diciéndole que tenía información sobre un presunto complot contra él, orquestado en la Fiscalía de Eduardo Montealegre. Según Niño, ella podía declarar a favor de Santiago Uribe en el proceso de los 12 apóstoles.

La Corte, y luego la Fiscalía, concluyeron que la aparición de Niño no prueba algún delito del que Uribe pudiera tener responsabilidad. En particular, el fiscal Jaimes concluyó que aunque a Niño la trasladaron de centro de reclusión por los mismos días en los que tenía contacto con Diego Cadena, ese traslado no fue producto de un beneficio a cambio de su versión.


El soborno del que habla Carlos Enrique Vélez

En 2017 Diego Cadena, abogado de Uribe, visitó al exparamilitar Carlos Enrique Vélez, alias “Víctor”, para pedirle una declaración a favor de Uribe sobre que Iván Cepeda habría ofrecido beneficios a presos a cambio de que dijeran que el expresidente tenía relaciones con paramilitares. La versión ya la había entregado Vélez en 2016 ante la Corte. Vélez repitió esa versión a Cadena, pero en 2018 se retractó y confesó que lo que le dijo al abogado de Uribe fue a cambio de beneficios económicos. Aseguró que el pago iba a ser de 200 millones de pesos, que su labor era encontrar más paramilitares que declararan a favor de Uribe y que se decidió a contar todo porque le incumplieron con la plata.

La Corte concluyó que Vélez decía la verdad, pero la Fiscalía concluyó que la versión real de Vélez era la de 2016, contra Cepeda.

Por último, la jueza dijo:


El caso Monsalve en La Picota

Esto tiene dos episodios.

Primero, el 22 de febrero de 2018 el abogado Diego Cadena, por delegación de Uribe, visitó a Juan Guillermo Monsalve, testigo que señala al expresidente de tener relaciones con paramilitares. En esa visita le habría ofrecido beneficios jurídicos a Monsalve a cambio de cambiar su versión sobre las supuestas relaciones del expresidente con paramilitares en Antioquia. La visita de Cadena fue intermediada por el preso Enrique Pardo Hasche.

Lo que dijo la Corte: concluyó que la prueba central de la petición de una declaración a cambio de beneficios está en el video que grabó Monsalve con su reloj. Hay dos momentos en los que que Cadena, explícitamente, le habla de beneficios a Monsalve, y otros tres momentos en los que le insiste en que necesita que firme documentos. La Corte concluyó que Uribe habría cometido soborno a través de terceros.

Lo que dijo la Fiscalía: pidió precluir el proceso en este caso tras concluir que no es cierto que Cadena le hubiera pedido a Monsalve firmar algún documento de retractación a cambio de beneficios.

El segundo episodio tiene que ver con mensajes de texto y de voz que recibió Monsalve entre el 21 y el 22 de febrero de 2018, de parte de su amigo en Neiva Carlos López, conocido como “Caliche” o “Llanero”. López se conoció con Monsalve hace 12 años a través de un amigo de nombre Andrés (ya fallecido), quien lo invitó a visitarlo en la cárcel. Desde entonces, dijo “Caliche”, son amigos.

En los mensajes “Caliche” le pidió a Monsalve un video con su retractación y le dijo que lo estaba haciendo por delegación del expresidente Álvaro Uribe. A cambio, Monsalve tendría beneficios jurídicos. Una vez fue interrogado, “Caliche” dijo que todo lo que había dicho a Monsalve eran mentiras que fabricó para tratar de convencerlo de que le enviara un video con su retractación porque es un seguidor de Uribe.

Lo que dijo la Corte: Que "Caliche" mintió al decir que todo lo que le había dicho a Monsalve era un invento.

Lo que dijo la Fiscalía: Le creyó a “Caliche” su versión de que había dicho mentiras a Monsalve.

La conclusión de la jueza: las pruebas sí acercan la respuesta a que hubo soborno. Dijo que, contrario a lo que alegó la defensa de Uribe, los testimonios que recaudaba Cadena eran para oponerse a la decisión de compulsar copias a Uribe por manipulación de testigos. "No hay otro efecto práctico", sentenció.

Y agregó que hay interceptaciones que muestran que Uribe sí podía saber de las actuaciones de Cadena.

Por eso, la jueza concluyó que sí hay indicio sobre el soborno a Monsalve, y consideró que la Fiscalía no logró argumentar la solicitud de preclusión en este caso. Por eso, no concedió la preclusión en este punto.