Una de las principales características de las intervenciones del actual presidente se encuentra en el grueso contenido social, político y económico de sus discursos, que inevitablemente contextualiza a sus oyentes sobre múltiples aspectos, entre ellos las sentidas necesidades territoriales y las posibilidades del Estado para atenderlas en el marco de sus responsabilidades a la luz de la administración pública y los derechos humanos.

Lo más importante del discurso del presidente

El presidente de la república concentró inicialmente su intervención en la necesidad de construir la Paz Total a partir del rol activo de la ciudadanía y la acción comunal para la consolidación de una “segunda emancipación” que permitiría a través de la inversión social estatal la superación de la violencia estructural que sigue enfrentando el departamento. Para lograrlo, el Gobierno propone tres puntos o medidas de emergencia como son:

  • La olla comunitaria en los lugares urbanos o rurales donde hay hambre y cuya proyección se dirige hacia un sistema de abastecimiento nacional para suplir necesidades alimentarias, nutricionales y para incrementar la rentabilidad de la producción de alimentos, para producir más y generar soberanía alimentaria.
  • El desarrollo de vías campesinas o “vías de la alimentación” que sería concertadas por representantes de las Juntas de Acción Comunal del departamento en una gran asamblea que facilitaría no solo su priorización, sino también la contratación directa del Gobierno Nacional – Juntas de Acción Comunal como garantía para la adecuada ejecución física y presupuestal de estas obras. 
  • La reforma agraria como herramienta para la democratización de la propiedad, uso y usufructo de la tierra, esta última constituida desde lo que el presidente llamó “un mundo campesino organizado” que, a través de un movimiento nacional campesino impulsado y constituido desde las juntas de acción comunal, geste procesos en todo el país que también impulsen el desarrollo rural integral.

No obstante lo anterior, el presidente Petro fue enfático al plantear que en la historia de las Juntas de Acción Comunal estas fueron cooptadas “por la política vía partidas presupuestales, terminando en lo que se llamó el frente nacional para ser olvidadas a causa de la compra en efectivo del voto”. En este sentido, el mandatario de las colombianas y colombianos insistió en que se debe evitar la “conversión de la Acción Comunal en una empresa” e insistió que esta “debe seguir siendo una organización popular”, asegurando que “es momento de revitalizar la Acción Comunal como organización popular genuina. Es decir, como vocera de los intereses de la comunidad en donde tiene una jurisdicción, y eso significa el apoyo del Gobierno a la acción comunal implicando unos puntos mínimos de concertación”.

Para culminar su intervención, el presidente se refirió a las instalaciones del Coliseo del Barrio Obrero de la ciudad de Pasto, lugar donde se efectuó el encuentro comunal, asegurando:

“En un coliseo parecido a este mataron a Víctor Jara en Chile, este sitio hay que resignificarlo. El derecho a la protesta es un derecho democrático. El derecho a expresarse, a movilizarse es un derecho democrático. Los gobiernos que ordenan a su policía matar, encarcelar, torturar y detener jóvenes no son gobiernos democráticos”, aseguró el presidente.

El profundo sueño del alcalde

Definitivamente, una mala racha ha golpeado al alcalde de Pasto desde el inicio de su periodo como autoridad local. Mucho más allá de lo acaecido con la pandemia, la crisis de gobernabilidad que sufre el municipio se ha expuesto ampliamente en los medios alternativos de comunicación local que han visibilizado al “alcalde fantasma” en situaciones como el proceso de revocatoria del mandato impulsado por el comité “Corrámoslo Juntos por Pasto”, que emprende esta iniciativa al evidenciar profundas inconsistencias entre el programa de gobierno del entonces candidato a la alcaldía municipal de Pasto, la formulación del Plan de Desarrollo Municipal y la ejecución del mismo. Resultado de esta situación, se tiene hechos de graves violaciones a los derechos humanos de decenas de personas privadas de la libertad quienes se encuentran internas en condiciones inhumanas en improvisados lugares donde comen, duermen y hacen sus necesidades fisiológicas.

Desde el inicio de este proceso, infructuosamente la administración municipal desarrolla una fuerte campaña con medios de comunicación local, pretendiendo vender un proceso “exitoso de gobierno” fundamentando en supuestos de planificación estratégica y financiera que se soportan en la subjetividad propia de los reportes del Kit de Planeación Territorial, la ejecución del Plan Indicativo y los informes de “rendición pública” de cuentas.

De este proceso de revocatoria se destaca las múltiples triquiñuelas jurídicas realizadas por los asesores del señor alcalde quienes logran dilatar el proceso y llevar a un camino sin salida al comité promotor que opta por desistir del proceso encontrando que para el año electoral es prudente detener la iniciativa comunitaria antes que continuarla y dejar en manos de otros niveles de gobierno la designación de alcalde o alcaldesa encargada.

La segunda y más grave crisis se manifestó durante el estallido social, donde la gestión de la administración municipal termina entregando súper facultades al hoy jefe del Departamento de Policía de Caldas, Coronel José Arturo Sánchez Valderrama, entonces comandante de la Policía Metropolitana de Pasto, quien en coordinación con la secretaría de gobierno municipal brillaron por materializar uno de los actos que más vergüenza generaron en el país y que fue referenciado en el discurso del actual presidente: la conversión de escenarios culturales y deportivos en centros de detención ilegal para la concentración de centenares de personas participantes y no participantes de las actividades de movilización social entre abril y junio de 2021.

De este último punto debe destacarse el silencio cómplice del alcalde municipal que en su rol como primera autoridad de policía guardó profundo silencio ante las decenas de personas con lesión ocular dejadas por procedimientos extralimitados desarrollados por el Esmad, el Goes y la fuerza disponible de la Policía Metropolitana a cargo del Coronel José Arturo Sánchez Valderrama, fuerzas que también sobresalieron por desarrollar violencias basadas en género contra lideresas y distintas mujeres participantes y no participantes de la movilización social y que pese a las múltiples denuncias realizadas en su momento ante ministerio público y otras instancias disciplinarias hoy siguen gozando de impunidad en sus cómodos despachos, mientras procesos disciplinarios en contra de quienes ejercieron su ron institucional en defensa de los derechos humanos, curiosamente, avanzan rápidamente.

Todo lo antes expuesto facilitó que durante la visita de la vicepresidenta Francia Márquez y el Alto Comisionado de Paz Danilo Rueda, Chamorro de la Rosa fuera vehementemente abucheado por las multitudes participantes de los diálogos vinculantes. No obstante, pese al llamado a la calma, el respeto por la palabra y la responsabilidad de coadyuvar a la construcción de puentes para materializar la Paz Total, a la ciudadanía pastusa aún le cuesta poder dialogar con quien en ejercicio de la administración pública y representación del Estado omitió su deber de cuidado a la dignidad, integridad física y psicológica de decenas de hombres y mujeres atropellados durante las jornadas de protesta.

Con todo esto podría quedar claro por qué aparentemente se durmió el alcalde; mi hipótesis podría sugerir que su política tradicional (la de la mermelada) no es compatible con el conocimiento de la nueva política, los derechos humanos y la descentralización de la administración pública al eliminar al municipio de la cadena amañada de intermediación en la contratación pública; o por otro lado, solo podría tratarse de un mecanismo de defensa donde es mejor dormir y pasar el ridículo que mostrar un rostro sinvergüenza.

Pastuso, voluntario independiente en actividades de promoción y defensa de los Derechos Humanos, Administrador Público, Especialista en Finanzas Públicas y estudiante de Maestría en Administración Pública.