Samuel Arrieta, exsenador de Convergencia Ciudadana y del Partido de Integración Nacional.

El alcalde Enrique Peñalosa contrató al exsenador y exconcejal para monitorear y presentar informes sobre los proyectos de ley relacionados con la ciudad. El año pasado fue contratista de la Personería.

El exsenador Samuel Arrieta, exdirector de los desaparecidos partidos Convergencia Ciudadana y PIN (hoy Opción Ciudadana), marcados por la vinculación de sus fundadores con la parapolítica, es el encargado en la Alcaldía de Bogotá de monitorear los proyectos de ley que se relacionan con la ciudad.

El cargo lo viene desempeñando como contratista desde el 30 de agosto de 2016 y, por lo pronto, lo hará hasta diciembre de este año. El año pasado cumplió un papel similar para Juan Fernando Cristo en el Ministerio del Interior.

La idea, según las funciones que le asignaron, es que también participe “en el diseño de una estrategia que permita salvaguardar los intereses del Distrito en los proyectos de ley que cursan en el Congreso, así como mejorar la comunicación entre el Distrito Capital y los miembros del Congreso de la República”.

Esto, dentro del contexto de las tensas relaciones que ha sostenido el Alcalde Enrique Peñalosa con la bancada de Bogotá en el capitolio, donde lo han cuestionado por no asistir a diversos debates a los que ha sido invitado.

Sin embargo, aseguraron en la Alcaldía, esto no implica que Arrieta funja como enlace entre la administración y el Congreso, pues esa función le corresponde al secretario de Gobierno, Miguel Uribe.

Sí está claro, según una fuente de la Alcaldía y el mismo Arrieta, que él llegó al puesto porque Peñalosa lo escogió. Primero, porque se conocen desde el primer gobierno del alcalde, y segundo, porque el político, oriundo de San Juan Nepomuceno (Bolívar), acredita experiencia legislativa después de haber sido senador dos veces (una como titular y otra como reemplazo, entre 2006 y 2014).

Es un viejo conocido de la política bogotana. En el Concejo, de hecho, hay un concejal de la Alianza Verde que creció políticamente de su mano, Hosman Martínez, al que, a propósito, retuitea con frecuencia en su cuenta de Twitter. .

Arrieta comenzó como líder estudiantil comunista en la Universidad Distrital, donde se graduó a comienzos de los 90 de Lingüística y Literatura. Recién egresado, fue nombrado
secretario general por el entonces rector Lombardo Rodríguez.

Ambos dirigieron desde entonces un movimiento interno que se desligó de la izquierda y, sobre todo, dominó a sus anchas la burocracia de la Universidad.

La influencia ha sido tan fuerte que, estando ya los dos afuera, en el proceso realizado el año pasado para designar rector (que terminó desierto), tres de los cinco candidatos que llegaron hasta el final fueron identificados
como provenientes de ese grupo.

Cuando salió de la Distrital se lanzó al Concejo, donde estuvo por tres periodos: uno por el Partido Liberal (1998 – 2000, primer gobierno de Peñalosa), y los dos siguientes, hasta 2006, por Convergencia Ciudadana, partido al que se había afiliado en 2002 y del que terminó siendo presidente.

Del Concejo saltó al Senado en 2006 por ese partido, cuyo fundador, Luis Alberto Gil, fue condenado por parapolítica.

En 2010 se lanzó por el PIN, pero se quemó y solo se posesionó en 2012, como remplazo de Manuel Mazenet, quien salió inhabilitado por la Procuraduría.

También fue cónsul en República Dominicana durante el primer gobierno de Santos, antes de regresar al Senado.

A la Alcaldía llegó el año pasado después de ser contratista en la Personería durante apenas un mes, entre agosto y septiembre de 2016. Allí lo contrató el entonces secretario general Samir Abisambra, quien, como lo contó La Silla, manejaba directamente la contratación en esa entidad como cuota del recién elegido presidente del Concejo, el liberal Horacio José Serpa.

El contrato era por cuatro meses, pero lo cedió al ex procurador delegado Oscar Ramírez Marín para comenzar funciones en la Alcaldía. “Una cosa era incompatible con la otra”, le dijo Arrieta a La Silla.

Hoy, agrega, está alejado del antiguo PIN (actual Opción Ciudadana), aunque admite que le han hecho propuestas para volver al Congreso que aún no considera. Por lo pronto, se define como “un simple e inerme ciudadano de a pie”.

Periodista. Pasé por La Patria, Congreso Visible y El Espectador. Cubrí para La Silla las movidas de poder en Bogotá y Cundinamarca mientras existió La Silla Cachaca entre 2017 y 2019. Ahora ando pendiente de las conversaciones que podamos dar y generar desde La Silla en redes sociales. De vez en...