La extraña muerte del coronel Óscar Dávila, en medio de las investigaciones paralelas que se adelantan por los casos del polígrafo y las chuzadas a la exniñera de Laura Sarabia, exjefa de gabinete, sigue provocando múltiples preguntas aún sin resolverse.

El presidente, el ministro de Defensa y el abogado Miguel Ángel Del Río, cercano al gobierno, han sostenido la teoría de que lo ocurrido con el coronel fue un suicidio.

Sin embargo, hay varias dudas sobre esa hipótesis: las demoras del dictámen de Medicina Legal, su intención de colaborar con la Fiscalía, los comportamientos del conductor que estaba con él, el dinero que pagó el coronel para su defensa horas antes de la muerte y su buen estado de ánimo incluso minutos antes de su muerte, según cuentan familiares.

Estas son siete preguntas que aún están por resolverse en el caso.

-¿Con base en qué el presidente Petro y el ministro de Defensa afirmaron que se trató de un suicidio antes de la autopsia?

A pesar de que no se ha conocido el informe de Medicina Legal sobre la autopsia del coronel Óscar Dávila, el presidente Gustavo Petro se adelantó a decir que lo ocurrido fue un suicidio. Lo hizo en un extenso tuit el sábado a las 7:59 de la mañana, 13 horas después de que se reportara la muerte del oficial de 42 años.

Además, allí dio detalles muy precisos sobre lo que se habría encontrado en la camioneta en la que se transportaba el coronel: dijo que Dávila se había disparado delante del conductor y aseguró que no había más disparos ni en el sitio ni en el cuerpo del coronel.

El teniente coronel de la policía, Oscar Dávila, adscrito a la seguridad de la presidencia se la República ha muerto por suicidio.

Cerca a su casa mandó a su conductor por una botella de agua, éste dejo su pistola en el asiento y cuando regresó delante de él se suicidó con un… pic.twitter.com/FME8CxgeE1

— Gustavo Petro (@petrogustavo) June 10, 2023

Al negar que hubieran encontrado aparatos para interceptaciones, el presidente hizo referencia al piso 13 de la Dian donde la Fiscalía hizo un allanamiento el miércoles 7 de junio, justo cuando él estaba dando su discurso en tarima. Allí, 48 horas antes de la muerte del coronel Dávila, Petro se refirió a un suicidio: “pueden escudriñarnos, pueden llevar a seres humanos al borde del suicidio, como está aconteciendo”.

En un segundo trino el lunes festivo a las 6:58 de la mañana, Petro volvió a hablar de suicidio, al contar que había estado con la familia del coronel Dávila. “Ojalá la investigación judicial busque las causas de su suicidio. Por qué se sintió tan acolarrado (sic) como para llegar a tan terrible decisión”, escribió el presidente.

Quien también se precipitó a hablar de suicidio fue el ministro de Defensa, Iván Velásquez, en un trino que posteriormente borró. “El mismo proyectil que atravesó la cabeza del Cr Dávila dio en el techo del vehículo y se recuperó en su interior”, escribió Velásquez el domingo a las 6 de la tarde, 48 horas después de la muerte. Y para no dejar dudas sobre la teoría del presidente Petro, agregó: “Hay certeza sobre la ocurrencia del suicidio”. En el trino que corrigió y dejó publicado, Velásquez solamente pidió que la Fiscalía diera información pronta. 

Temas tan sensibles deben tratarse con suma rigurosidad. La Fiscalía General debe informar con la mayor prontitud, para evitar que las especulaciones se extiendan. https://t.co/1koZRjH823

— Iván Velásquez Gómez (@Ivan_Velasquez_) June 11, 2023

Pero antes de Petro y Velásquez, quien habló primero de suicidio fue el abogado Miguel Ángel Del Río. Cuando apenas había pasado una hora de la muerte del coronel, el abogado cercano al petrismo reveló que había tenido una reunión con Dávila un día antes de su muerte y afirmó que “se quitó la vida con su arma de dotación”. Una versión diferente, por lo menos en lo relacionado con el arma, a la que dio el presidente Petro, pero en el mismo sentido del suicidio.

-¿Por qué el coronel Dávila se disparó con la pistola de su escolta y no con la suya?

El cruce de versiones entre el presidente y su abogado aliado deja abierta la posibilidad de que el conductor del coronel Dávila hubiera dejado abandonada su arma en la camioneta, lo que es por lo menos irregular. Fue con esa arma con la que supuestamente el coronel Dávila se suicidó.

En un video de una cámara de seguridad, revelado por Noticias Uno, se ve que Javier Galeano, el conductor de Dávila, entra a una tienda a comprar una soda y mientras paga mira insistentemente hacia afuera, donde está la camioneta.

“La primera directriz que tenemos es clara: un hombre de seguridad jamás puede dejar el arma de esa manera”, dice un escolta de la Unidad Nacional de Protección, consultado por La Silla sobre el episodio.

El conductor Galeano estuvo en la tienda a las 6:17 p.m. y de allí salió hacia la camioneta donde ha dicho que encontró muerto al coronel Dávila, aunque la versión entregada por vecinos del conjunto Prados El Salitre, es que no se escucharon disparos.

“La única manera de que el conductor hubiera dejado el arma es que el mismo coronel le haya dado la orden como mando superior y el escolta cumplió la orden. Algo que está mal”, agrega el miembro de la UNP.

-¿Por qué el coronel Dávila buscó a Miguel Ángel Del Río, un abogado cercano al petrismo, para que lo defendiera y por qué le pagó 50 millones de pesos en efectivo?

En la mañana del viernes de su muerte, el coronel Óscar Dávila entregó los primeros 30 millones de pesos en efectivo como anticipo para la defensa que recibiría del abogado Miguel Ángel Del Río. En la reunión del día anterior el abogado le había dicho que sus gastos de representación costaban entre 300 y 500 millones de pesos. Pero finalmente pactaron un pago de 50 millones de pesos. Los 20 millones restantes los pagaría después, según contó Del Río en La W.

Para el día siguiente, el sábado, estaba prevista la firma del contrato entre las dos partes. “Yo nunca tuve en mi poder el dinero. El dinero siempre lo tuvo el investigador, el exsargento Velásquez (que trabaja en su oficina)”, explicó el abogado Del Río en una entrevista con W Radio, en la que dijo que después de la muerte buscaron a la esposa para devolverle el dinero.

Aunque Del Río ha sido cercano a Nicolás Petro y participó en la campaña del hoy presidente en el Atlántico, según su versión no fue a través del gobierno que el coronel Dávila llegó a él. Fue por recomendación de dos policías: el sargento Wadith Velásquez y el mayor Jefferson Tocarruncho, a quienes Del Río defendió porque fueron los agentes de la Sijín que investigaron la “Ñeñepolítica”. En todo caso, no ha dejado de levantar suspicacias que justo el recomendado sea un abogado tan cercano al círculo presidencial.

No es común que un cliente pague una alta suma en efectivo, como reconoció el abogado Del Río en la entrevista, y tampoco es claro de dónde había salido esa suma tan cuantiosa para un coronel de la Policía. De acuerdo a la tabla salarial de la Policía para 2023, el rango de teniente coronel que tenía Dávila le significaba un salario mensual de 4.2 millones de pesos.

-¿Por qué la Fiscalía no ha dado explicaciones sobre la supuesta intimidación de un agente del CTI al coronel Dávila, a quien le habría dicho que el caso no se iba a resolver “hasta que corriera sangre”?

El único pronunciamiento que ha hecho la Fiscalía de Francisco Barbosa sobre el caso del coronel Dávila, fue en un comunicado en el que citó a diferentes audiencias judiciales al círculo más cercano del presidente Petro y de su exjefa de gabinete, Laura Sarabia, entre ellas el jefe de Casa Militar, el coronel Carlos Feria y el esposo de Sarabia, Andrés Parra.

Sin embargo, la Fiscalía aún no ha respondido a la versión entregada por el abogado Del Río, según la cual el agente del CTI Juan Carlos Pinzón supuestamente intimidó y amenazó al coronel Dávila. Pinzón fue quien coordinó el allanamiento el miércoles 7 de junio a la oficina del edificio Sendas de la Dian donde trabajaba Dávila y lo hizo bajo la sospecha de que allí habría una “copia espejo” de la interceptación hecha a la exniñera Marelbys Meza.

De acuerdo a lo que ha dicho Del Río en Twitter y en varias entrevistas, el agente del CTI le habría dicho al coronel que la investigación “no se detendría hasta que corriera sangre”, lo que según él asustó al oficial. Es una versión que ha dado Del Río y que aún no ha sido corroborada por nadie más ni tampoco contestada por la Fiscalía ni por Pinzón.

-¿Qué pasó entre las 4:17 de la tarde que el coronel habló con la periodista Sylvia Charry de la revista Cambio y la hora de su muerte?

En la tarde del viernes el coronel Dávila tuvo una intensa actividad. Primero se encontró con un intermediario del abogado Del Río para entregarle los 20 millones de pesos restantes del pago acordado. A ese encuentro fue en la camioneta en la que fue encontrado muerto y estuvo acompañado del conductor Galeano.

Hacia las 4:17 de la tarde, el coronel Dávila recibió la llamada de la periodista de Cambio, Sylvia Charry, que duró 2:53 minutos. En ese diálogo, el coronel no dio respuestas sobre la teoría que tenía la Fiscalía del caso del polígrafo y las chuzadas.

Después, el coronel Dávila fue al aeropuerto a despedir a sus familiares que viajaban a Madrid. A las 6:13 de la tarde volvió a llamar a la periodista Charry, aunque no tuvo respuesta. Y minutos antes de que se conociera su muerte, el coronel habló con otro familiar para contarle, emocionado, que habían aparecido los cuatro niños indígenas, según contó Blu Radio.

Ante las dudas de por qué no se escucharon disparos en el lugar, los investigadores empezaron a recopilar el material de las cámaras de seguridad, incluso antes de la llegada de la camioneta Nissan de placas de Manizales en la que iban el coronel y su escolta, para establecer si Dávila llegó con vida a la localidad de Teusaquillo donde vivía con su esposa y dos hijos. Aún no se conocen esos vídeos.

-¿Quién “acababa” al coronel Dávila si él hablaba y de quién estaba “cumpliendo órdenes”?

En la conversación de menos de 3 minutos entre el coronel y la periodista de Cambio, Dávila insiste varias veces en que no puede hablar y concluye: “Yo no me puedo pronunciar ante eso (…) mejor dicho, me acaban.”

La periodista Charry le estaba preguntando al coronel sobre una hipótesis que tendría la Fiscalía: que él y el jefe de Casa Militar, Carlos Feria, fueron quienes pidieron incluir los números de las empleadas de Laura Sarabia para chuzarlas.

Dávila respondió que no podía decir nada, aunque tres días antes, el 5 de junio, había enviado una carta, dirigida al fiscal Barbosa, en la que mostraba su disposición para “rendir entrevista” o “ser escuchado en interrogatorio”. En la carta dice que tiene “absoluta disponibilidad” de atender cualquier citación por el caso que involucra a “altos funcionarios de la Presidencia de la República”.

Después de que se supiera de la muerte de Dávila, la misma carta fue publicada por algunos medios sin el sello ni la fecha de radicado y también por el abogado Del Río, en cuya versión sí tenía el sello de la Fiscalía y la fecha del 5 de junio.

En las conversaciones que tuvo Dávila con algunos colegas, él les anunció que estaba dispuesto a contar todo y que el testimonio que daría es que “estaba cumpliendo órdenes”, según recogió Noticias Caracol.

-¿Por qué enviaron de vacaciones a Javier Galeano, el conductor del coronel, y quién tomó esa decisión?

El subintendente Javier Galeano, conductor del coronel Dávila, salió de vacaciones desde el pasado martes 13 de junio, cinco días después de la muerte del coronel, mientras que de forma paralela la Inspección General de la Policía iniciará una investigación en su contra.

Por lo pronto, se intenta establecer por qué el conductor dejó la pistola con la que supuestamente el coronel Dávila se disparó, aunque la Fiscalía aún no lo ha vinculado al proceso.

Aunque Galeano hace parte de la Policía, como integrante de la jefatura de protección presidencial dependía directamente de la oficina de Laura Sarabia, exjefe de gabinete del presidente Petro. Así quedó establecido en el decreto 2647 de 2022 que trasladó algunas funciones del Departamento Administrativo de Presidencia a la oficina de Sarabia.

Ahora que ese puesto está vacante, no es claro quién le dio vacaciones y por qué justo cuando es una pieza fundamental para dilucidar los hechos que llevaron a la muerte del coronel, que a su vez era una pieza clave en todo el escándalo que sacude a Casa de Nariño.