La ruidosa campaña por la rectoría de la Universidad Surcolombiana

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La elección, cruzada por demandas, una tutelatón, influencia de políticos y pauta publicitaria, refleja la politización de la educación superior pública en algunas regiones. 

La Universidad Surcolombiana, la única pública del Huila y una de las más grandes del sur del país, tiene pendiente una consulta para escoger al rector. Con esto, acabaría con la interinidad ocasionada por la nulidad de las elecciones de 2019.

Además de que en el tarjetón va a estar la candidata a la que le anularon la elección pasada, el proceso ha estado marcado por otros escándalos que van desde la intromisión de maquinarias políticas externas, denuncias mediáticas sin sustento, y hasta batallas jurídicas.

Pero hay más en juego en las urnas, además del interés por la educación superior en el sur de Colombia. El rector de la Surcolombiana tiene el manejo de un presupuesto anual de más de 140 mil millones de pesos, solo superado en el Huila por los presupuestos de Gobernación y Alcaldía de Neiva. También dispone de una nómina de 1.500 trabajadores, entre docentes y administrativos.

 

La campaña en el Huila refleja los límites legales y éticos que están dispuestos a cruzar quienes aspiran a ocuparlos. Y desnuda los incentivos perversos que generan los mecanismos de elección, como la politización y el intercambio de cuotas burocráticas. 

Todo esto, en instituciones que, en muchas regiones, ofrecen la única oportunidad de educación al alcance del bolsillo de miles de jóvenes colombianos. 

Por ejemplo, pujas similares han tenido lugar en la Universidad Francisco de Paula Santander de Norte de Santander, donde, como contamos, hubo denuncias de uso de maquinarias electorales. 

Para acabar con la interinidad

La Universidad Surcolombiana debe ir a las urnas para intentar terminar con la crisis de institucionalidad que, paradójicamente, tiene raíces en su complejo sistema electoral, similar al de otras instituciones públicas. 

Allá la elección de rector está limitada porque, aunque arranca con una convocatoria general, al final, en el tarjetón solo pueden aparecer tres candidatos y la opción del voto en blanco. 

El filtro de quiénes llegan al tarjetón está a cargo del Consejo Superior Universitario (CSU). Ahí tienen asiento el presidente de la República, la ministra de Educación, el gobernador del Huila, un delegado del Consejo Académico y representantes de los exrectores, de los docentes, de los estudiantes, de los egresados y de los gremios del departamento. 

Es decir, está condicionado por sectores políticos.

Esa condición fue la que trabó el proceso de elección del periodo 2018-2022. A finales de 2019, el Consejo de Estado anuló esa elección porque encontró que la rectora escogida, Nidia Guzmán, había sido ternada por un consejero al que ella había ayudado en el pasado a llegar al CSU.  

El conocido carrusel ‘yo te elijo, tú me eliges’. Igual al que anuló la reelección del procurador Alejandro Ordoñez.  

Después de ser ternada ilegalmente, Guzmán ganó la Rectoría porque venció en las elecciones, que también tienen una particularidad. 

En esa consulta estamentaria, a diferencia de las elecciones tradicionales, no gana quien saca más votos puros y nominales, sino quien consiga los votos ponderados.

Es decir, no valen lo mismo los votos de los cerca de 30 mil egresados, que los votos de los cerca de 300 profesores de planta, o los 11 mil estudiantes.

Desde el 2004, la Surcolombiana aplica una fórmula que le da el 45 por ciento del valor final de los votos a los docentes, otro 45 por ciento a los estudiantes y un 10 por ciento a los egresados.

En las elecciones de 2018, la profesora Guzmán se quedó con el 80 por ciento de los votos de los egresados, el 68 por ciento de los docentes y el 53 por ciento de los estudiantes.  

Ganó sobrada porque, además del reconocimiento a su trayectoria de más de 30 años vinculada a la institución, tuvo el apoyo del rector de la época, Pedro Reyes, y el espaldarazo de sectores políticos, como el del senador liberal Rodrigo Villalba y el diputado Oscar Urueña.  

Una empresa asesora de marketing político también salió a cobrar ese triunfo. Cosa que nunca antes se había visto en la Universidad.

Cuando el Consejo de Estado anuló su elección, la profesora Guzmán no salió del escenario electoral de la Surcolombiana. 

En 2020, el CSU arrancó un nuevo proceso para elegir rector. Al definir la nueva terna volvió a incluir a la profesora Guzmán, junto con los profesores Nelson Gutiérrez y Alberto Tamayo. 

Desde entonces la campaña ha tenido varios escándalos. 

La imprudencia de Guzmán

El calendario electoral, aprobado por el CSU a finales de 2020, fijó que la consulta debía hacerse, inicialmente, el 15 de marzo pasado. 

Pero se frenó. Dos días antes fueron radicadas diez tutelas de docentes alegando que las directivas de la Surcolombiana modificaron el censo electoral para no dejarlos votar. Las tutelas pidieron, de entrada, medidas cautelares para solicitar la suspensión de la consulta, y los jueces las concedieron. 

Lo que se viene a saber ahora es que la tutelatón no fue aislada y hace parte de una estrategia de una de las campañas. 

Primero, las tutelas parecen haber sido redactadas por la misma personas porque son idénticas en su estructura, argumentos y denuncias. Solo se diferencian por el nombre de los demandantes. 

Tienen otro patrón. Sustentan la denuncia de la supuesta modificación del censo en varios artículos periodísticos, que salieron en al menos cuatro portales de internet regionales (ver acá y acá o acá y acá), y que dicen, sin contrastar la versión de la Surcolombiana, que el proceso de elección está viciado porque dejaron por fuera a más de 300 docentes. 

La inclusión o exclusión de docentes en el censo electoral es clave porque, como contamos arriba, el 45 por ciento del valor final de la votación proviene del votos de los docentes

Llama la atención que, aunque son diferentes, esos medios publicaron las mismas notas con similar redacción. La Silla Vacía conoció que el equipo de comunicaciones de la campaña de la profesora Guzmán -del que hacen parte funcionarios de la Alcaldía de Neiva y contratistas de la Gobernación- fue el que buscó a esos medios para publicar esos artículos. 

Incluso, con intermediación de pauta publicitaria. 

“A nosotros nos contactó un muchacho que se llama Bernardo Monje, que se presentó como asesor de la profesora Nidia. Él nos ha enviado información de la campaña. Nosotros la publicamos porque es información general de interés”, nos dijo Héctor Fabio Muñoz, el director de La Voz de la Región, uno de los medios que publicó esa información. 

En ese portal sale un banner publicitario promocionando la campaña de la profesora Guzmán. Sobre eso, el director Muñoz nos dijo que suele ofrecer ese servicio en campañas institucionales. Explica que también lo han hecho, por ejemplo, en las elecciones cafeteras. 

Periodistas de Opanoticias y Centro Noticias, otros de los medios donde se han publicado las denuncias interesadas de Guzmán, le dieron a La Silla Vacía la misma explicación. 

Además de los patrones repitentes, la participación de la campaña de Guzmán en la tutelatón también quedó en evidencia por cuenta de la propia candidata. 

El viernes pasado, apareció un video de una clase virtual en la que la anulada rectora habla con un familiar de su campaña, y entre varias cosas, menciona que ella está detrás de la tutelatón. 

Guzmán habla sin filtros durante unos cinco minutos y también menciona que ha recibido consejos del senador Rodrigo Villalba y la representante a la Cámara, Flora Perdomo.

“Rodrigo me dijo, Flora me dijo, deles contra el mundo, así los pone a defenderse”, dijo en relación a los otros candidatos. 

Hasta que se percata de que tiene abierto el micrófono y el video, y los apaga con un gesto que se volvió viral. 

La tutelatón de la campaña de Guzmán logró reprogramar las elecciones para este 25 de marzo, pero no consiguió su cometido final: modificar el censo electoral para meter a los docentes aliados de la candidata Guzmán. 

Ayer un juez resolvió de fondo el cúmulo de tutelas y dijo que ese no era el camino para pedir la revisión de esas denuncias porque para eso estaba el trámite ante lo contencioso administrativo. 

El juez tuvo en cuenta los argumentos del rector encargado de la Surcolombiana, Hernando Gil, quien dijo que los docentes demandantes no tienen derecho a votar porque son catedráticos visitantes y que, legalmente, solo pueden participar los docentes catedráticos permanentes o vinculados por concurso. 

Que abrir esa puerta, permitiría la participación de más de 224 catedráticos visitantes que han sido contratados en la Universidad en los últimos años, incluso en la anulada rectoría de Guzmán. 

La postura de Gil de rechazar esas reclamaciones, también ha tenido reparos porque, antes de ser elegido como encargado, le había cantado su apoyo al candidato Nelson Gutiérrez. 

Aunque la resolución de las tutelas parecía darle vía libre a las elecciones, hoy apareciaron dos nueves obstáculos. 

Por un lado, otro juez admitió en las últimas horas una tutela interpuesta por el docente Luis Alberto Cerquera, aliado de Guzmán, quien reclamó que la Universidad no le respondió un derecho de petición donde pedía que le aclaran por qué cambiaron un puesto de votación. Y decretó medidas cautelares y  suspender las elecciones hasta que se resuelva.

Y por el otro, la Alcaldía de Neiva sacó una resolución prohibiendo las elecciones bajo el argumento de que pueden generar aglomeraciones. Y que eso está restringido durante la pandemia. 

Por eso no está claro, hasta ahora, cuándo serán las elecciones. 

A pesar de los ruidos, la candidata Guzmán no ha dado explicaciones de lo que dijo en el video o de su interés en la tutelatón. Por el contrario, en sus redes sociales contraatacó y señaló al movimiento estudiantil de no ser imparcial, y, a las demás campañas, de perseguirla por ser la única mujer de la terna. 

Su asesor de comunicaciones, Bernardo Monje, contratista hasta diciembre de la Surcolombiana, dijo que ellos han sido atacados durante el proceso, y que si no fuera así no habría tutelas. “Claramente le están violando los derechos a muchas personas de votar. Las cosas mal hechas siempre saldrán mal”, dijo. 

Las últimas apariciones de Guzmán en medios, después del polémico video, fueron dos entrevistas: una que le hizo el Diario del Huila el lunes, firmada por un periodista que fue excontratista de la Surcolombiana; y otra en el portal Centro Noticias, uno de los portales donde la anulada rectora movió información a su favor. 

Ante la incertidumbre por la nueva fecha para las elecciones, las demás campañas se han movido para crecer. Empezando por la del voto en blanco. 

Esa opción la están promoviendo docentes y movimientos estudiantiles como un voto castigo al proceso y a la manera en la que se elige rector. Su cabeza es el profesor Miller Dussán, líder ambientalista y excandidato a la Cámara por sectores alternativos. 

Los del blanco tienen el antecedente de las elecciones de 2018, cuando fueron la segunda opción más votada entre los estudiantes. De los 5.722 votos de los estudiantes, 1.348 fueron en blanco. Es decir, el 23 por ciento.

Por su parte, la campaña de Nelson Gutiérrez ha buscado victimizarse. Mencionó que los recientes escándalos son muestra del “ataque sistemático” que sufrió durante el proceso con noticias falsas y estrategias de desprestigio. Y que, a diferencia de "otra integrante de la terna", él no está buscando dilatar la elección. 

Por ahora, la incertidumbre sigue en la Surcolombiana. 

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