Pese a medallas y autoelogios, seguridad en Barranquilla empeora con Pumarejo

Pese a medallas y autoelogios, seguridad en Barranquilla empeora con Pumarejo
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Hoy en el municipio de Soledad, que hace parte del área metropolitana de Barranquilla, aparecieron pintados carros y casas con las siglas de las Autodefensas Gaitanista de Colombia (AGC), un asunto que usualmente el país ha visto solo en zonas rurales y profundas de Colombia.

Eso, sumado al paro por el asesinato de tres conductores de buses, que semiconfinó a la ciudad, muestra la explosión de una situación de seguridad que pone en jaque a la administración del charista Jaime Pumarejo y tiene en zozobra a muchos ciudadanos.

Barranquilla vivió días de pasajeros en largas filas esperando los pocos servicios de transporte disponibles y de personas que hicieron extensas caminatas. Colegios cerraron y empresas y universidades regresaron a la virtualidad. Y las imágenes de sicarios disparándoles a conductores recorrieron la ciudad y el país.

“Te disparan en la cabeza como un perro y te matan y ya”, dijo un conductor en referencia al temor que tenían de salir a trabajar.

Previo a esta situación el alcalde Jaime Pumarejo y las autoridades nacionales tuvieron un discurso de optimismo y de celebración por la gestión de seguridad, pese a que los indicadores de seguridad han empeorado considerablemente desde 2020. Además, nos se han pronunciado o han desatendido alertas como la que emitió Defensoría del Pueblo en 2020 y la que han hecho comerciantes y conductores a través de protestas.

En junio, el Gobierno Nacional le entregó un reconocimiento al alcalde charista Jaime Pumarejo por su gestión en seguridad y convivencia en Barranquilla. Dos meses después, su administración enfrenta la peor crisis de seguridad. Esta se da en medio de una guerra entre las bandas criminales de los Costeños y los Rastrojos Costeños

Pese a que los datos dicen que el problema tiene años, Pumarejo le achaca la crisis a una situación nacional circunstancial por el supuesto interés de grupos ilegales de mostrarse fuertes para negociar con el Gobierno de Gustavo Petro.

Pese a cifras negativas, Alcaldía celebraba

En septiembre del 2021, los conductores realizaron bloqueos en la ciudad por el asesinato de Jamir Palacios, conductor de la empresa Sobusa. Era una alerta de la crisis que se hizo visible nacionalmente un año después.

Sin embargo, un mes después, en octubre de 2021 el alcalde Pumarejo celebraba su gestión en materia de seguridad. “Articulación con la Policía nos ha permitido dar los más duros golpes a los bandidos. Los que no están presos fueron abatidos o están huyendo”, dijo Pumarejo.

La declaración la hizo en el marco de un evento en el que la Policía y la Alcaldía de Barranquilla se autoelogiaban por su gestión conjunta. El alcalde Pumarejo les entregó 12 medallas “Barranquilla Convive” a miembros de la Policía y el director de la Policía Jorge Vargas le entregó la medalla “Teniente Coronel Javier Antonio Uribe Uribe’ al Alcalde.

El 24 de febrero de este año, apenas cuatro meses después de eso, cientos de comerciantes realizaron una marcha contra la extorsión desde la Plaza de la Paz hasta la Alcaldía de Barranquilla. Allí exigieron la presencia del alcalde Pumarejo, pero este no se presentó.

Según Dina Luz Pardo, directiva de Asocentro, en la Alcaldía los citaron al día siguiente, pero tras una hora de espera nadie se presentó, y se fueron.

Sobre la protesta y la ausencia de Pumarejo, el directivo de la Unión Nacional de Comerciantes, Orlando Jiménez dice que: “Nosotros lo que queríamos era que el Alcalde, junto con los gremios, pusiera en conocimiento del Gobierno Nacional la problemática, y le solicitáramos apoyo…lo que nosotros analizamos es que el Alcalde no quería que se viera que en la ciudad hay una problemática grande”.

En mayo, el Clan del Golfo o AGC convocó a un paro armado a nivel nacional, que también golpeó a Barranquilla porque quemaron un bus y varias tiendas aparecieron pintadas con las siglas de las AGC.

Meses después de la protesta de comerciantes y del paro armado, en junio, el ministro del Interior Daniel Palacios le entregó otro reconocimiento al alcalde Pumarejo durante la ceremonia de los Premios Seguridad y Convivencia Ciudadana 2022”.

El alcalde Pumarejo, además, se ha enfocado en resaltar indicadores de seguridad que le son favorables, pero que no muestran un mapa completo.

“Ya llevamos 60 días sin homicidios en Barranquilla. Hay unos resultados contundentes de capturas y esclarecimientos de delitos. Hemos lanzado un nuevo cartel de los más buscados porque el último rápidamente fue capturado la mayoría de esas cabecillas”, dijo en una rueda de prensa en mayo.

Tres semanas antes del homicidio del primer conductor de bus, el gerente de la empresa de transporte Alianza Sodis Juan Carlos Calderón, había puesto en conocimiento de la Policía el incremento del 12 por ciento en los atracos en los buses de su empresa y varios gerentes le solicitaron una reunión al entonces comandante de la Policía de Barranquilla Luis Carlos Hernández.

Desde la Policía nos dijeron que han diseñado varias estrategias con las que han capturado a 17 personas vinculadas a hurto de conductores y usuarios del servicio de transporte público. Los transportadores no ven soluciones.

El gerente Calderón dice que Hernández los citó a una reunión con un coronel. “Nos dijeron que iban a reactivar el tema de las estrategias de acompañamiento a los conductores, porque ellos (los conductores) nos decían que no veían presencia de la Policía en las vías. Se comprometieron a eso..pero quedó en eso, y mira a donde llegamos: a tres muertos”, dice el gerente Calderón.

El investigador y experto en temas de seguridad de la Universidad del Norte, Luis Fernando Trejos, dice que se habían presentado varias alertas, pero que “como son afectaciones microlocales (cuadra, barrio) no son mediáticas, mientras que el paro del transporte público ha producido un impacto metropolitano. Y eso ha puesto el tema en la agenda mediática local y nacional”.

Sumado a las alertas de diferentes sectores, las cifras muestran el deterioro de la seguridad en los últimos dos años y medio, pese a las celebraciones del alcalde Pumarejo y el Gobierno Nacional. 

Las cifras de la crisis

Durante el primer periodo de Pumarejo, los homicidios pasaron de 276 en 2019 a 296 en 2020. De las ciudades principales, Barranquilla fue la única que aumentó la cifra de homicidios en 2020, durante la pandemia.

En 2021 la cifra creció a 375 homicidios, un promedio de un asesinato por día. Y el primer semestre de 2022 cerró con cifras peores que el primer semestre de 2021 pues se presentaron 18 homicidios más, según información del Observatorio de Seguridad de la Universidad del Norte.

En el Plan de Desarrollo de Barranquilla, Pumarejo fijó como meta reducir la tasa de homicidios de 22 a 17 por cada cien mil habitantes. No obstante, en 2021 la tasa de homicidios fue de 28 por cada cien mil habitantes, según cifras de la Fundación Ideas para la Paz (FIP)

De las ciudades principales, Barranquilla es la segunda con la peor tasa de homicidios. 

Los reportes de extorsión también han empeorado. Se pasó de 121 denuncias de extorsión en 2019 a 154 en 2021, según la FIP.

Pese a que las cifras, la administración de Pumarejo ha dicho que los recientes hechos de violencia corresponden a un fenómeno nacional por la llegada del Gobierno de Gustavo Petro.

“Barranquilla y su área metropolitana está enfrentando un fenómeno delictivo de alcance nacional, en el que delincuentes de grupos armados pretenden incrementar su accionar tratando equivocadamente de ganar capacidad de negociación ante el nuevo gobierno”, dice un comunicado de la Alcaldía de Barranquilla. 

Pese a eso, las cifras muestran que no es un problema circunstancial, sino que la seguridad se ha deteriorado en los dos años y medio de Pumarejo en el poder, un asunto que golpea la narrativa de “mejor vividero del país” que los Char con ayuda de varios medios han establecido estos años.

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