Con los Federicos el fajardismo se la juega toda en Antioquia

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El fajardismo ha ocupado una de las dos posiciones fundamentales de poder en Antioquia desde 2003, cuando Sergio Fajardo ganó la alcaldía de Medellín. Pero nunca, hasta ahora, ha tenido a la vez gobernación y alcaldía. Con la alianza casi lista entre Federico Restrepo, candidato a la gobernación, y Federico Gutiérrez, aspirante a la alcaldía, eso podría cambiar - o podría terminar sin el pan y sin el queso.

El fajardismo ha ocupado una de las dos posiciones fundamentales de poder en Antioquia desde 2003, cuando Sergio Fajardo ganó la alcaldía de Medellín. Pero nunca, hasta ahora, ha tenido a la vez gobernación y alcaldía. Con la alianza casi lista entre Federico Restrepo, candidato a la gobernación, y Federico Gutiérrez, aspirante a la alcaldía, eso podría cambiar - o podría terminar sin el pan y sin el queso.

Federico Restrepo, ex presidente de EPM y uno de los miembros más visibles del fajardismo (fue director de Planeación de Fajardo en la alcaldía y luego gerente de EPM cuando Alonso Salazar era alcalde), renunció a su puesto como gerente del proyecto de las Autopistas de la Prosperidad y está arrancando campaña. La renuncia reafirma que Restrepo es el candidato del fajardismo para la gobernación.

Esa decisión se tomó sin que finalmente se hiciera una asamblea de Compromiso Ciudadano, el movimiento que llevó a Fajardo a la alcaldía en 2003, lo que ha producido inconformidad entre algunas bases del movimiento que querían ese espacio participativo. "Lo que nos molesta a muchos es que nunca podamos ser parte activa de las decisiones", le dijo a La Silla un militante de Compromiso.

Pero la decisión ya está tomada. Y con ella se despejan dos grandes dudas: con quién haría llave Restrepo y si se iría por firmas, con el aval de la Alianza Verde o por el de la Alianza Social Independiente.

Sobre la fórmula, inicialmente se había hablado de una llave del corazón del fajardismo, entre Restrepo y el secretario de gobierno de Antioquia, Santiago Londoño. Esa posibilidad definitivamente quedó descartada hace tres semanas, cuando Londoño no renunció a su cargo a tiempo para no quedar inhabilitado para lanzarse.

Sobre el camino, el mismo Restrepo explicó para dónde van

Esas dos decisiones despejaron el camino para la alianza de los Federicos, una alternativa que también estaba sobre la mesa.

Gutiérrez lleva meses combinando su trabajo de consultor internacional con caminatas por los barrios de Medellín, en una suerte de pre campaña, que arrancó sin tener definido el apoyo del fajardismo.

Por eso y porque tiene muy buenas relaciones con grupos del uribismo, su candidatura arrancó más como una iniciativa independiente que ya tiene tracción: en la reciente encuesta de Cifras y Conceptos aparece segundo, con el 13 por ciento de intención de voto, y sobre todo con una muy buena imagen: 35 por ciento positiva frente a solo seis por ciento negativa, la menor de los seis aspirantes por los que preguntaron.

Sin embargo, tiene muy buenas relaciones con una parte del fajardismo y llegó a la política en 2003, cuando fue elegido concejal de Medellín como uno de los aliados de la victoriosa campaña de Fajardo a la alcaldía.

La alianza ya está cocinada.

Hace diez días Gutiérrez dijo en una entrevista que se siente cómodo y respeta a Restrepo, pero esos acercamientos van mucho más allá: ha habido reuniones entre Gutiérrez y miembros de la plana mayor del fajardismo; uno de ellos, el ex director de la Agencia de Cooperación Internacional de Medellín, Juan David Valderrama, está coordinando esos acercamientos; y las dos partes están en conversaciones para recoger firmas juntos y para coordinar sus programas de gobierno.

Con los dos Federicos del mismo lado, varias cosas quedan claras: dos candidatos cercanos al Grupo Empresarial Antioqueño van juntos, con lo que seguramente obtendrán buena financiación de sus empresas como en 2011el fajardismo se sale definitivamente de la Alianza Verde; y la campaña seguramente será entre uribismo, fajardismo y la Unidad Nacional

El ruido de la alianza de los Restrepo
Federico Gutiérrez arranca la campaña sin partido pero con la ventaja de que los electores lo conocen mejor que a sus potenciales rivales y que en las elecciones pasadas sacó 120 mil votos sin tener al fajardismo de su lado.
Federico Restrepo, la carta del fajardismo para mantener la gobernación, nunca se ha lanzado a un cargo de elección popular pero es de la entreña de Fajardo y tiene muy buenas relaciones con el sector empresarial.
Claudia Restrepo es una técnica con buenas conexiones en el gavirismo y en el alonsismo.

Sin embargo, aún hay espacio para que se muevan las fuerzas dentro del mismo fajardismo. La casi lista alianza de los Federicos no deja todo el mundo contento, algo que es común en la política, pero esta vez ese descontento ya tiene cara.

Claudia Restrepo, una administradora de Eafit, renunció en octubre a su cargo como vicealcaldesa de Educación de Aníbal Gaviria. Lo hizo para lanzarse como candidata a la alcaldía, una aspiración que podría entender o quitarle fuerza a la alianza de los Federicos.

Restrepo viene del gavirismo: no solo fue vicealcaldesa y Gavira la dejó encargada del Municipio en varios momentos (incluyendo el de la tragedia del edificio Space) sino que ya había sido su secretaria de participación ciudadana y de educación en la Gobernación.

Como gavirista llegó a ser funcionaria de Alonso Salazar. En las elecciones de 2007 el gavirismo tenía como ficha al hoy senador Eugenio Prieto a la gobernación, y estaba en un cabeza a cabeza con Luis Alfredo Ramos. Por su parte, Salazar era el candidato del continuismo fajardista en la alcaldía, y tenía como rival al ex alcalde Luis Pérez Gutiérrez.

Faltando un mes para las elecciones, las dos campañas estaban en un cabeza a cabeza con sus rivales, y decidieron cruzar apoyos. Aunque al final Prieto perdió, algunos gaviristas llegaron a la alcaldía de Salazar. Restrepo fue una de ellas.

Esa tímida alianza se repitió en 2011, ya con mucho más ruido y un nombre propio: la Alianza AMA, que venció con Fajardo en la gobernación y Gaviria en la alcaldía.

Por eso, y aunque Restrepo nunca ha hecho política electoral, la actual aspiración es vista como una continuidad de esa convergencia.

Más porque Salazar le dio la bienvenida a la candidatura de Restrepo

Aunque la aspiración apenas está arrancando, su simple existencia crea ruido en el fajardismo porque representa la molestia de algunos miembros del viejo Compromiso Ciudadano con el apoyo a Gutiérrez.

Eso se deba a que el ex concejal ha recorrido un camino propio que lo ha distanciado de muchos fajardistas. 

En 2007 Federico Gutiérrez se reeligió por el Partido de La U y, aunque arrancó como un apoyo de Salazar en el Concejo, se fueron alejando. Al final, en 2011 aspiró a la alcaldía con el aval de La U, en competencia con Aníbal Gaviria, el liberal con el que se alió el fajardismo, y quedó de tercero.

Por eso y porque Gutiérrez apoyó a Óscar Iván Zuluaga en las presidenciales, para algunos miembros de Compromiso Ciudadano aliarse con él es hacerlo con la derecha. "Es un tipo muy decente pero que piensa muy distinto a este movimiento, ya que él es un tipo godo y nosotros somos progresistas", explicó un militante de Compromiso.

Sin embargo, por lo menos por ahora ninguno de los dos senadores del gavirismo (Prieto y Sofía Gaviria, hermana del alcalde) la están apoyando y dentro del fajardismo solo tiene la simpatía del grupo cercano a Alonso Salazar. Por eso, no es claro si la aspiración de Restrepo va a cuajar.

Eso, y que el concejal de la ASI y antiguo fajardista Luis Bernardo Vélez mantenga viva la suya, muestran que el panorama electoral antioqueño está muy abierto.

El panorama
El ex senador Juan Carlos Vélez es la carta del uribismo a la alcaldía, luego de que decidió no competir por la gobernación. Todo indica que hará llave con la ex senador Liliana Rendón.
Gabriel Jaime Rico es uno de los aspirantes más fuertes a la alcaldía por los partidos de la Unidad Nacional, pero ese panorama está entredado.
Carlos Mario Montoya, director del área metropolitana, es otra de las caras visibles para ser candidto por la Unidad Nacional.

La apuesta de los Federicos es alta porque esta vez la puja no será solo con un candidato de la política partidista, como ha ocurrido en las elecciones desde 2003, cuando Fajardo ganó la alcaldía, sino con por lo menos dos: el del uribismo y el de la Unidad Nacional.

Eso, claro, si en las dos orillas se ponen de acuerdo.

En la Unidad Nacional las cosas están muy abiertas, excepto para la gobernación: ahí la aspiración de Luis Pérez, que tiene amigos en todos los partidos sin ser de ninguno, no tiene rivales.

En el liberalismo hay un precandidato a la alcaldía, el concejal Bernardo Alejandro Guerra, quien ya hace cuatro años aspiró pero se bajó del bus para apoyar a Aníbal Gaviria a cambio de ser la cabeza de lista al concejo. En estos años ha demostrado que es un gran peleador, muy visible en el control político, lo que hace que según Cifras y Conceptos lo conozca el 62 por ciento de los medellinenses y es quien arranca con la mayor intención de voto, del 21 por ciento.

El problema para él es que también muy bueno en distanciarse de otros políticos: se peleó con Gaviria y por eso no es fácil que, aún si obtiene el aval, logre reunir el apoyo de todos su copartidarios.

Otra opción es la del senador Eugenio Prieto, quien aún no ha definido si renuncia al Congreso (para lo que en principio tiene hasta el 31 de diciembre) para buscar la alcaldía. Prieto tiene la ventaja de que es conocido pues ya fue gobernador y candidato a la gobernación en 2007, cuando sacó más de medio millón de votos, y que es de la entraña de la casa Gaviria.

En La U el concejal Juan Felipe Campuzano tiene una aspiración que ha sonado poco y arranca con pocos apoyos, pero que mantiene viva. Algo similar pasa con el también concejal Jesús Aníbal Echeverri. 

A su lado Gabriel Jaime Rico, ex concejal y director del centro de convenciones Plaza Mayor, pinta con más fuerza: tiene apoyos importantes en el conservatismo y muy buenas relaciones con el grupo de La U que lideran el senador Mauricio Lizcano, el presidente del Fondo Nacional del Ahorro Augusto Posada y el representante Juan Felipe Lemus.

Y en el conservatismo, aparte de Rico (quien viene de allá aunque luego estuvo en La U), aspira el recientemente renunciado director del Área Metropolitana Carlos Mario Montoya, quien viene del grupo conservador de Itagüí y tiene buenas relaciones con el gavirismo.

Está tan enredada la cosa que hasta se ha hablado de una consulta interpartidista entre concejales para elegir un candidato único.

En el Centro Democrático, el ex senador Juan Carlos Vélez decidió buscar la alcaldía, con lo que en principio le deja al camino abierto a la ex senadora Liliana Rendón, que viene del grupo político de Luis Alfredo Ramos, para ir por la gobernación.

En suma, hay muchos aspirantes, pero las encuestas muestran que ninguno es un pez grande: según la reciente de Cifras y Conceptos, solo a Bernardo Alejandro Guerra lo conoce ni la mitad del electorado. A diferencia de hace cuatro años, cuando había dos ex aspirantes a la presidencia y un ex alcalde de Medellín en la pelea (Gaviria, Fajardo y Pérez, respectivamente), esta vez no hay grandes figuras. Además, si los candidatos del uribismo y de la Unidad Nacional terminan siendo dos personas con cortes similares, como Liliana Rendón y Luis Pérez a la gobernación, pueden terminar quitándose votos.

En ese panorama, no es imposible que la alianza de los dos Federicos termine haciendo moñona. Pero para eso no solo falta una campaña larga sino que potenciales rivales de Sergio Fajardo en las presidenciales de 2018, como Germán Vargas Lleras, dejen que eso ocurra.

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